SARO DÍAZ-EFE | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Mientras una treintena de empleados públicos gritaba en la calle "menos religión, más educación", el vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Economía y Hacienda, José Manuel Soria, cifraba en "306.000 euros diarios" lo que cuesta a la Comunidad Autónoma cubrir las bajas de los empleados públicos sólo en el área de Educación. En el mismo sentido se expresó la consejera de Educación, Milagros Luis Brito, al informar de que, sólo para este año, se habían presupuestado 30 millones para cubrir las bajas del personal docente no universitario, aunque a 30 de octubre se habían ejecutado para este objetivo 45 millones de euros.
Soria respondió a la pregunta parlamentaria que le dirigió el socialista Julio Cruz respecto a la supuesta afirmación de que muchas bajas de empleados públicos responden a que éstos están disfrutando de la playa, que ni piensa que eso sea así ni lo ha declarado. Cruz acusó a Soria de "calumniar" a los funcionarios al hablar de bajas fraudulentas, ya que "si lo fueran" el Gobierno habría estado "mirando para otro lado" y haciendo dejación de sus funciones "dado que no se conoce que se haya abierto expediente alguno por tal razón", añadiendo que, de resultar falso lo de las bajas fraudulentas, el vicepresidente estaría utilizando el argumento "como una cortina de humo" que oculte "un proyecto de Presupuestos para 2010 que recorta servicios básicos y derechos laborales".
Soria contó que el pasado jueves se había reunido con UGT y CC OO "y ni mencionaron el absentismo", siendo él mismo quien sacó el asunto a relucir para insistir en que la ausencia de trabajadores públicos en sus puestos "es elevada", pues "de un total de 57.000 trabajadores, faltan una media de 8.500 cada día". Soria aventuró que quizá a Julio Cruz le gustaría quizá que las bajas laborales "fueran el doble", aunque "dentro de muchos años quizás les vuelva a tocar gobernar y entonces podrán comprobar cómo entorpece eso la acción de cualquier Administración Pública".
El diputado Julio Cruz acusó, por su parte, a José Manuel Soria de "criminalizar" a los trabajadores "colocándose sin embargo en una posición equidistante" como si no tuviera que ver con el control de los recursos humanos de la Comunidad Autónoma.
La intervención se vio apuntalada por el presidente del Parlamento, Antonio Castro, quien intervino para pedir que desalojaran de la sala de plenos a trabajadores públicos que portaban camisetas alusivas a sus reivindicaciones. Castro manifestó que se averiguaría "cómo es que han podido entrar aquí", pues está prohibida la exhibición de signos reivindicativos ajenos al pleno parlamentario.
"No estamos en la playa"
Delegados y representantes sindicales de los empleados públicos se concentraron ayer ante el Parlamento canario para protestar "contra los presupuestos Terminator" elaborados por el Ejecutivo regional para 2010 y lanzar "un claro mensaje de que los únicos ineficaces" son los miembros del Gobierno.
La concentración es el segundo acto de protesta que ha convocado la plataforma sindical unitaria, que agrupa a diez sindicatos del sector público, tras la manifestación que el martes recorrió las calles de las dos capitales canarias.
Ana Caballero, representante del sindicato CoBas, dijo que los delegados sindicales esperaban una respuesta del vicepresidente del Gobierno, José Manuel Soria, a una pregunta del diputado socialista Julio Cruz respecto a las bajas de los funcionarios.
Precisamente, contra el vicepresidente del Gobierno se lanzaron frases durante la concentración como "Soria, canalla, no estamos en la playa".