EFE | LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Un estudio elaborado por la Fundación Nuevo Sol, a partir de las encuestas que efectuó ese año a los 475 menores que fueron trasladados desde Canarias a centros de acogida de otras comunidades autónomas, revela que, pese a los problemas a los que se enfrentan a su llegada, un 76 por ciento anima a sus compatriotas a que les sigan.
El estudio, presentado ayer en la sede Casa África, señala que el 56 por ciento repetiría el viaje, pese a la dureza y alto riesgo que entraña la travesía, que el 92 por ciento llevó a cabo al menos en cuatro días, pero que el 53 por ciento empleó ocho días, según los datos facilitados por la Fundación.
La mayoría de los menores procedía de Senegal, el 65,7 por ciento; de Mali, el 19,2 por ciento; y de Gambia, el 7,6 por ciento, y el 80 por ciento de estos jóvenes tenía entre 16 y 18 años y trabajaba en su país de origen. Muchos de ellos, el 70 por ciento, no había completado la educación primaria. Así mismo, los que ya contribuían al sostenimiento de sus familias antes de emigrar (el 80 por ciento) desempeñaban trabajos precarios y con escasa o nula remuneración, por los que percibían entre cuatro y seis veces menos que en España.
El director de la Fundación Nuevo Sol, Carlos Javier Molina, ha señalado que son múltiples los factores sobre los que habría que incidir en los países de origen para frenar este fenómeno, pero ha subrayado que las políticas educativas y laborales son esenciales para que los niños no abandonen las escuelas y las familias no se apoyen económicamente en chicos tan jóvenes.
Molina ha insistido en que la expectativa de estos jóvenes es conseguir un trabajo para enviar remesas a sus familias para mejorar su calidad de vida, y a medio y largo plazo regresar pero con mejores expectativas laborales.
Ha destacado su facilidad de adaptación y que la mayoría habla francés y sus dialectos de origen, pero aprende rápidamente el idioma español, y que, pese a que al llegar a España se retrasa su incorporación laboral, no desisten y se exponen al peligro de estos viajes.
La directora general de Protección del Menor del Gobierno de Canarias, Carmen Steiner, ha subrayado que entre las cuestiones que le han llamado la atención de este estudio es que el 64 por ciento de los jóvenes procede de una familia extensa y que se trata de un "proyecto migratorio familiar", pues el 92 por ciento recibió apoyo económico de sus allegados para emprender su viaje.
Para Steiner, el trabajo llevado a cabo por la Fundación en colaboración con la Universidad Pontificia de Comillas y por encargo de la Secretaría de Estado par la Inmigración ante la masiva afluencia de menores, servirá para diseñar nuevas políticas para trabajar en la integración de estos jóvenes.
Steiner ha manifestado que se han producido grandes avances en las políticas de inmigración desde 2006 que se recogerán en la nueva Ley de Extranjería y en el Tratado de Estocolmo de la UE, pero que uno de los "escollos" sigue siendo su identificación.
Ha informado también de que en lo que va de año han llegado a las islas 219 menores no acompañados frente a los cerca de mil de hace tres años.