EFE - SANTIAGO DEL TEIDE
El riesgo de una erupción volcánica en Tenerife es poco ante la "absoluta normalidad" que registran los indicadores sobre el territorio y la situación está como "un semáforo verde", dijo hoy a Efe Nemesio Pérez, director del Área de Medio Ambiente del Instituto Tecnológico de Energias Renovables (ITER).
Las erupciones volcánicas, con la tecnología actual, son "predecibles" pero "ahora mismo las señales indican que todo está totalmente normal", indicó el experto durante la conmemoración de la erupción del Chinyero, en el municipio de Santiago del Teide.
Los trabajos desde el ITER se basan en mantener un programa de seguimiento y estudio de los fenómenos volcánicos para fortalecer las previsiones de erupción.
También se trabaja en implantar un programa educativo en toda Canarias con la idea de concienciar a la población de lo que significa la actividad volcánica desde el punto de vista de "los riesgos y las oportunidades", dijo.
La necesidad de crear un instituto vulcanológico que unifique estudios "es urgente e inaplazable", dijo el representante del ITER.
Esta idea se definió en el Senado español en 2005 y "es una demanda desde hace cien años", comentó.
Lucas Fernández Navarro, el científico que estudió la erupción del Chinyero, "decía hace cerca de cien años que la no existencia de un centro de estas características en Canarias era un crimen y un sonrojo para el país", apuntó Nemesio Pérez.
Por su parte, Carmen Romero, profesora del Departamento de Geografía de la Universidad de La Laguna, aseguró que la erupción de este volcán tinerfeño "fue una de las más pequeñas producidas en la isla".
Las coladas de lava alcanzaron los cuatro kilómetros sin dañar núcleos de población, aunque el material piroclástico (ceniza) llegó hasta la Punta del Hidalgo (La Laguna), a unos 52 kilómetros del volcán.