PEDRO H. MURILLO | LA OROTAVA
Las inundaciones provocadas por la tormenta que azotó el norte de la Isla obligó el corte de la autopista TF- 5 a partir del kilómetro 35 en sentido Santa Cruz. La existencia de todo tipo de obstáculos en la calzada y el derrumbe de algunos muros de contención ubicados en los laterales de la citada autovía supuso una auténtica pesadilla para el personal de limpieza del Cabildo de Tenerife y efectivos de la Guardia Civil. La imposibilidad de transitar por la calzada pronto provocó una retención de tráfico que afectó a los accesos de los municipios de Puerto de la Cruz y La Orotava. En éste último caso, fue especialmente problemático el atasco que se registró a la altura del puente de acceso al centro comercial Alcampo y la zona de El Ramal.
Miles de conductores quedaron atrapados entre el kilómetro 35 y 40 de la TF- 5 en sentido Santa Cruz por la imposibilidad de cruzar por una vía que se había convertido en una auténtica balsa de agua. Este atasco provocó otro mayor, al coincidir con la salida de vehículos del mencionado centro comercial por lo que la circulación permaneció totalmente inactiva por espacio de más de tres horas. "Estoy aquí desde las seis de la tarde porque fui a recoger al niño a gimnasia y estamos desesperados", señaló una conductora. Ante la saturación de tráfico, y trabajando a contrarreloj, los operarios del Cabildo de Tenerife comenzaron a retirar los escombros y todo tipo de objetos que habían caído a la autopista, mientras que efectivos de la Guardia Civil comenzaron a ordenar a los vehículos que permanecían en los carriles en sentido Santa Cruz que retrocedieran y circularan en sentido contrario para tomar conexiones alternativas. Una de ellas era la carretera de servicio de San Nicolás en donde los conductores permanecía atentos a la radio en busca de información sobre el estado de las carreteras; algunos salían de sus vehículos mientras esperaban que el inmenso atasco se diluyera. La intensa lluvia afectó a las comunicaciones por lo que la desesperación de las víctimas del atasco de acentuaban. Las llamadas masivas unidas a la tormenta provocaron una caída general de las redes de móvil afectando a la telefonía fija por espacio de varias horas.
Por otra parte, las carreteras de acceso al Parque Nacional del Teide fueron cortadas al tráfico al igual que la TF-430 en la zona de Masca por desprendimientos. Al cierre de esta edición, los trabajos de rehabilitación de las vías continuaban.