SARO DÍAZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE
"Lo mismo que Ronaldinho no encaja en el Tenerife, no todo el mundo encaja en la misma empresa", de ahí la relevancia de Nexo a la hora de seleccionar perfiles adecuados para las empresas. Nexo cuenta con la friolera de 40.000 profesionales en sus dos bases de datos, a los que sigue la pista para saber dónde están trabajando, su situación actual, si se encuentran en desempleo o si lo que quieren es mejorar sus condiciones o trabajar menos horas.
-¿Cómo está evolucionando el mercado laboral?
-Durante todos estos años la gente lo que ha buscado es ganar más, esa ha sido la motivación para buscar otro puesto de trabajo. Y para eso se han movido mucho en torno a empresas de la construcción. Pero hoy lo que la gente busca es seguridad, estabilidad, hasta el punto de que el sector de la construcción aspira a meterse en el de la alimentación. Hay muchas empresas canarias que te pueden dar esa estabilidad, pero renuncias a otras cosas, porque te tienes que adaptar por ejemplo a trabajar para un dueño que tiene sus propios parámetros y a lo mejor no ha profesionalizado del todo su organigrama de trabajo.
-¿Cuáles son las sombras del empresariado canario?
-El empresario canario se ha movido mucho por intuición y buena voluntad, le ha sido muy difícil delegar, lo quiere absorber todo y estar en todo cuando el profesional lo que busca es más autonomía, que se le deleguen funciones. Además, la empresa canaria echa más horas, no concilia tanto y ahora, con la crisis, vamos a irnos en este aspecto a hace diez años porque el acceso de la mujer al mercado de trabajo se produjo gracias al pleno empleo; iban a buscar un arquitecto técnico y como los hombres estaban todos ocupados, pues cogían a una mujer. Ahora se volverá a hace diez años porque si antes no se encontraban trabajadores que quisieran quedarse a trabajar hasta las nueve de la noche, ahora sí los encuentras. Es cuestión de oferta y demanda, vas a buscar trabajadores y te encuentras muchos. También volveremos atrás en relación a la remuneración y, de hecho, cualquier profesional que se quiera reenganchar al mercado laboral, pese a tener un muy buen curriculum, va a tener que renunciar a entre un 30 y un 40 por ciento de sus expectativas laborales. Lógicamente, hay muchas empresas que aprovechan esta situación para fichar a buenos profesionales por menos dinero.
-Empresas como Nexo ¿evitan el amiguismo a la hora de contratar?
-Personalmente evito trabajar con gente conocida, porque es la que después te hace muchísimas jugadas. Si llevamos tantísimos años en esto es porque hacemos nuestro trabajo de manera profesional. Hay personas que vienen y te dicen que, claro, que carecen de enchufes. Yo les digo que si tienen enchufes corren el riesgo de electrocutarse en su camino profesional. Somos muy conscientes de que si metes en una empresa a una persona por amiguismo, eso te pasará factura.
-¿Qué otros elementos cambian con la crisis?
- Hasta ahora venía mucha gente a las Islas porque sabía que se colocaban. Pero ahora, lo que se va a producir es que el canario profesional que ha tenido buenos trabajos tenderá a irse fuera, pero no a la Península, sino a lugares en plena expansión como pueda ser Polonia. Y ese es un fenómeno muy nuevo, el hecho de que al canario bien formado se le va a valorar en el extranjero. En el ámbito de la construcción, entre perfiles de arquitectos técnicos cualificados, se está dando muchísimo.
-¿Qué hace a alguien más empleable?
-Las personas que valen para todo, que no se han especializado, lo van a tener muy difícil a lo largo de los dos próximos años porque no los está absorbiendo el mercado laboral. Y le cito dos perfiles concretos: los recién titulados y quienes han trabajado en la construcción y no saben hacer otra cosa. Para una mayor empleabilidad es importante la actitud de la persona, su disposición hacia la empresa, la colaboración con sus compañeros, disponibilidad para viajar y moverse según las necesidades de la compañía.
-En qué tienen que mejorar las empresas canarias
-Las empresas canarias se han dedicado, no a vender, sino a despachar. No han gestionado, no han estudiado los costes, no se han preocupado en minimizar los gastos de las facturas
-¿Por qué tanta resistencia a contratar a mayores de 35 años?
-Eso está dando un giro tremendo. Igual que la oferta de trabajo se ha visto reducida por el fenómeno de la crisis, está costando encontrar gente válida. Así que hay empresas que buscan algo distinto a la formación: experiencia, personas que lideren equipos de trabajo, que sepan estar a la altura, que deseen jubilarse en un proyecto. Creo que lo de la edad no va a ser tan tabú como hasta ahora, porque cuesta mucho encontrar en Canarias profesionales válidos, pero los hay. Es cuestión de buscarlos.
-¿Cuál es el talón de Aquiles de los profesionales canarios?
-Los idiomas. Hay que aprender idiomas, no uno sino dos, y especializarse. El español se pasa toda la vida estudiando inglés. Yo a un joven que busque formarse en este aspecto le diría que renuncie a los cursillos y se vaya fuera a aprender idiomas, trabajando en lo que salga, a Francia, Estados Unidos, Alemania, Inglaterra. Así es como se aprende.
- Qué retos tenemos por delante?
- La formación y la regionalización, ya no tiene sentido que una empresa de Tenerife no pueda ofrecer sus servicios o producto en el resto de las islas, con lo que han mejorado las comunicaciones.