Ocurre cada 13 de noviembre. Los escolares abandonan las aulas y aparcan por un día los apuntes para entregarse a una fiesta entre compañeros. Las chuletadas se han vuelto en algo tradicional en este día de la fuga, y aunque cada vez con menos frecuencia, es habitual encontrarse con jóvenes en las diferentes zonas recreativas de la Isla, rodeados de humo, chuletas y risas. Pero como todas las costumbres, la de pasar el día de San Diego en el monte también se ha ido perdiendo: este año la presencia de jóvenes en estas zonas ha sido menor a la registrada en años anteriores.
Por fortuna, también ha ido disminuyendo otra de las tradiciones en torno a la fuga estudiantil, aunque en esta ocasión la mayor parte de los ciudadanos lo agradecen. Se trata del lanzamiento de huevos que años atrás provocó el susto de muchos usuarios del transporte público y el cabreo de los conductores. Desde hace algunos curso, esta fea costumbre ha ido perdiendo fuerza, hasta el punto de que este año "apenas se ha lanzado algún huevo a las guaguas", señalaron fuentes de Titsa, que añadieron que "el día, al igual que el resto de la semana, se ha desarrollado con total normalidad".
Sin embargo, si se tiene en cuenta los datos de la Consejería regional de Educación, los alumnos han de estar buscando una tradición alternativa o directamente prefieren fugarse para quedarse en casa, puesto que el presente curso escolar en torno al 80 por ciento del alumnado no ha asistido a clase, frente al 60 por ciento de cursos anteriores. Desde la Administración educativa puntualizaron que la tradición de la fuga se produce especialmente entre los estudiantes de institutos de Educación Secundaria (de las etapas de ESO y Bachillerato) y siendo casi inexistente en Primaria. Además, se concentra en mayor medida en los centros educativos de la zona metropolitana, aunque se ha ido extendiendo a lo largo de estos últimos años hacia la zona sur de la Isla. En el norte esta costumbre no está tan arraigada puesto que es habitual que la fuga estudiantil se celebre en torno a otra festividad: la de San Andrés.