LA OPINIÓN-EFE | SANTA CRUZ DE TENERIFE-MADRID
La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, presentó ayer la Encuesta de Discapacidad, Autonomía personal y situaciones de Dependencia (EDAD-2008) junto al presidente del INE, Jaume García Villar, quien ha anunciado que a partir de 2011 la Encuesta de Población Activa (EPA) incorporará un módulo de discapacidad. En España, hay 3,85 millones de personas que tiene algún tipo de discapacidad, lo que representa el 8,5% de la población, un 0,5% menos que hace diez años y la mayoría superan los 65 años y casi el 65% son mujeres. Según la encuesta, Canarias está entre las comunidades autónomas con menor tasa de personas con discapacidad, un 7,13%, sólo por encima de La Rioja, Cantabria y Baleares.
Según la encuesta -realizada entre finales de 2007 y los primeros meses de 2008 a 96.000 unidades familiares- había 1,48 millones de personas con discapacidad en edad de trabajar, de las que el 41,1% recibía algún tipo de pensión, un 28,3 por ciento trabajaba y un 7,2% estaba desempleada. De las 419.100 personas que estaban trabajando, cerca del 43% tiene discapacidades auditivas y el 33% visuales.
El sondeo analiza la percepción subjetiva de las personas acerca de su discapacidad e indica que nueve de cada diez personas declara no sentirse discriminadas. El 1,2% dice sufrirla constantemente, principalmente en las relaciones sociales y en la atención sanitaria. La ministra considera que este nivel de satisfacción demuestra que las personas con discapacidad se sienten integradas y ha destacado el dato de que el 82% de los que necesitan ayuda manifiestan que la reciben.
La encuesta explica que 2,2 millones de personas con discapacidad han recibido algún servicio social o sanitario y que el 6,5% que ha necesitado alguno de estos servicios no lo ha recibido (por listas de espera el 31%, motivos económicos el 21% y el 15% por carecer de servicios cerca de su domicilio). Los principales grupos de discapacidad son los que tienen problemas de movilidad (67%), dificultades en la vida doméstica (55%) y para el autocuidado (48%).