EFE | BARCELONA
El responsable de la ONU en la lucha contra el cambio climático, Yvo de Boher, advirtió ayer de que la comunidad internacional no aceptará ningún acuerdo de la futura Conferencia de Copenhague, que fijará los nuevos objetivos de lucha contra este fenómeno, si EEUU no establece también sus compromisos.
De Boher participó en Barcelona en la última reunión previa a la conferencia que Naciones Unidas celebrará en la capital danesa, en diciembre, de la que deberán salir unos acuerdos "claros" que sirvan para continuar el protocolo de Kioto de 1997 contra el cambio climático, rubricado ya por 184 países, entre los que no está EE UU.
Reconoció que no se prevé que en Barcelona, con más de 4.000 delegados de 181 países (entre miembros de gobiernos y de organizaciones medioambientalistas) se consigan resultados "espectaculares", pero confía en que ayude a crear la "arquitectura básica" que allane el camino de cara a la cita danesa, ya que el actual acuerdo sobre las emisiones de carbono vence en 2012, y la mayor parte de sus compromisos siguen vigentes. Remarcó que los delegados sólo tienen cinco días de negociaciones para ofrecer propuestas concretas y viables para todos los estados, tanto los ricos, como los en vías de desarrollo, cuyas emisiones per cápita de gases invernadero son muchos menores -aunque van en aumento-, por lo que reclaman ayuda financiera para mitigarlos sin perder capacidad de crecimiento.
Canarias, en la reunión
Canarias participa directamente esta semana en las sesiones del encuentro internacional que se desarrolla en Barcelona para la elaboración de propuestas que deberán ser analizadas en la conferencia del próximo mes en Copenhague. De esa forma, el director de la Agencia Canaria de Desarrollo Sostenible y Cambio Climático, Jorge Bonnet, toma parte en las reuniones asignadas a los representantes de las comunidades autónomas españolas para la negociación de las alternativas que elevará nuestro país.
Las negociaciones giran en torno al reparto de la reducción de cuotas de emisión de gases de efecto invernadero y a la financiación de los países pobres para enfrentar los efectos del incremento de las temperaturas de cara a evitar el cambio climático.