LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Más de cien mil personas con dificultades podrán disfrutar de una mejor calidad de vida a través de la última Convocatoria de Ayudas a Proyectos Sociales de CajaCanarias, una iniciativa que esta caja de ahorros promueve cada año para sustentar económicamente la labor que las organizaciones sin ánimo de lucro del Archipiélago desempeñan en favor de los grupos socialmente más desfavorecidos.
En esta novena edición, marcada por las secuelas que está produciendo la actual coyuntura económica, los proyectos que han recibido aportación económica para su ejecución en 2010 han sido seleccionados de entre 192 propuestas presentadas y tienen como principales beneficiarios a discapacitados físicos, psíquicos o sensoriales, personas en riesgo de exclusión y vulnerabilidad social y colectivos de atención a enfermos y a sus familias.
Una de las principales novedades es la implicación del público en la adjudicación de las ayudas. Para ello, CajaCanarias ha colgado en el apartado de Obra Social y Cultural de su página web un sistema de votación para los diez proyectos mejor valorados por el jurado de la convocatoria.
En este espacio figura el nombre de las distintas organizaciones seleccionadas, con una breve descripción de su actividad, el resumen del proyecto y las imágenes aportadas. Los tres proyectos que acaparen el mayor número de votos hasta el próximo 30 de noviembre recibirán una cuantía adicional a la adjudicada por el jurado para el desarrollo de su proyecto.
Las iniciativas por las que se podrá votar son, en el ámbito asistencial, una iniciativa para la integración y normalización de niños con autismo que reciben tratamiento en La escuela de ilusiones; la labor de La Mesa en Puerto de la Cruz, que reparte alimentos a personas con bajos recursos; la de Cáritas Parroquia de La Oliva, para cubrir las demandas sociales de su entorno geográfico, y el servicio de rehabilitación y fisioterapia a domicilio que presta Acufade a personas mayores frágiles, con dependencia y sus cuidadoras.
Los otros proyectos seleccionados se centran en el apoyo a personas en riesgo de exclusión y vulnerabilidad social, como en el caso del proyecto para la inserción laboral de jóvenes con fracaso escolar de la Escuela Ocupacional El Fraile; el proyecto ´Integradas´, del Instituto de Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor para la reinserción social de mujeres inmigrantes; Programa familiar para el barrio de Añaza, de la Asociación de atención al menor Tagoror infantil; Servicio de acercamiento y atención socio-sanitaria a personas en situación de prostitución de las islas de Lanzarote y Tenerife, de Médicos del Mundo; Implementación del programa de pensamiento prosocial en el Centro de Medidas Judiciales Valle Tabares, de la Fundación Canarias Activa; y Piso hogar La Calle, de la Asociación Colectivo La Calle, que da cobijo a jóvenes ex tutelados.
Aulas de estimulación. Al margen de estos proyectos, una gran parte de las Ayudas Sociales de CajaCanarias se destinará a la puesta en marcha de aulas de estimulación multisensorial en las que se imparten programas de carácter terapéutico con los que se están obteniendo importantes mejorías en personas con discapacidad severa, lo que justifica el esfuerzo económico que esta entidad ha venido prestando hacia esas iniciativas hasta convertirse en la institución que más salas de esta índole ha creado en las Islas.
Otras de las acciones que se beneficiarán de esta convocatoria son de índole asistencial y formativo, y están dirigidas a personas con discapacidad física, psíquica y sensorial, enfermos de alzheimer, parkinson, cáncer, sida y personas con dependencia, niños afectados por patologías diversas, inmigrantes, indigentes y familias desestructuradas.