LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Katandra –que significa canto de las aves en la lengua aborigen australiana– Treetops –como se denomina a las copas de los árboles en inglés– es el homenaje que Loro Parque hace a la naturaleza volviendo a sus orígenes, las aves, casi 38 años después de abrir sus puertas por primera vez.
Se trata de uno de los aviarios de vuelo libre más grandes que existen en el planeta y en el que los visitantes podrán entrar, subir al puente colgante y observar a más de 200 pájaros de diferentes especies provenientes de Australia y Asia.
Algunos de los protagonistas de esta nueva atracción son los coloridos loris, las cacatúas, cucaburras, faisanes, tordos y palomas de frutas, entre otras muchas aves, que llaman la atención por su colorido y que disfrutan de un ambiente tropical. La humedad de Australasia, los claroscuros de luz y los aromas a eucalipto y caramelo combinan la exuberante vegetación con un singular entorno selvático.
Katandra Treetops cuenta con una estructura de acero inoxidable de 21 toneladas que sostiene la malla de 3.000 metros cuadrados de superficie y de hasta 27 metros de altura, lo que constituye un gigantesco espacio para vuelo libre de 27.000 metros cúbicos, el mismo volumen de la sala del Teatro Ópera de París.