LAURA DOCAMPO | LA LAGUNA
El Hospital de Niños de Tenerife, conocido popularmente como el Hospitalito, fue la institución benéfica sanitaria más importante de la Isla del siglo XX. El antiguo Hospitalito, convertido hoy en el centro de salud Dr. Guigou, fue un centro pediátrico pionero en España, que permaneció abierto desde 1901 hasta 1998 y que durante más de 60 años, hasta que se crearon los Departamentos de Pediatría de los grandes hospitales insulares, fue el único centro pediátrico de Canarias.
La historia de esta titánica obra, fundada por el doctor Diego Guigou con la ayuda de Carmen Monteverde al frente de la Asociación Caritativa de la Infancia, está custodiada desde ayer por el Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife.
Historias clínicas, libros de actas y contabilidad, planos, fotos de los actos benéficos que organizaba la asociación para sostener económicamente un centro que durante décadas fue pionero en toda España, y muchos otros documentos se conservarán en óptimas condiciones y podrán ser consultados por el público a partir de los próximos días.
En total, se trata de 45 documentos que ocuparán siete metros lineales de las kilométricas estanterías de este archivo, creado en 1931, donde se restauran, catalogan y almacenan miles de fondos documentales de interés histórico y social. El más antiguo con el que convivirán, entre otros, las listas de donantes del hospitalito, data de 1505. Es un documento notarial de Sebastián Páez, que a su vez comparte habitación con los libros de actas de empresas señeras de la provincia, como la consignataria Hamilton, de otras asociaciones y de la Administración central española.
En el acto oficial de firma del contrato de depósito celebrado ayer en el archivo de La Laguna estuvieron presentes la última presidenta de la Asociación Caritativa de la Infancia, María Cristina Hamilton; la secretaria de la entidad benéfica, María Dolores Beautell; el gerente del antiguo hospitalito, Rosendo Díaz Pérez; la directora general del Libro del Gobierno regional, Blanca Quintero; el vicepresidente del Colegio de Médicos de Tenerife, Pedro Javier Rodríguez; el presidente de la Sociedad de Pediatría de Santa Cruz de Tenerife, Honorio Armas; el presidente de la Sociedad Canaria de Historia de la Medicina, Justo Hernández; y el director del Archivo Histórico Provincial, Francisco Macías, junto a otros invitados vinculados a la historia de centro sanitario.
A sus 85 años, Rosendo Díaz, al igual que el resto de los miembros de la asociación, se mostraba ayer muy emocionado mientras recordaba con nostalgia el hospitalito. "No debería haberse cerrado", decía mientras Lolita Beautell asentía y añadía que "es muy importante para nosotros saber que la historia no se perderá y que la gente podrá saber algo más lo que hicimos a través de estos documentos". Con algo de pena, Cristina Hamilton quiso recordar a la que fuera presidenta de la asociación durante dos décadas, Mercedes Estarriol Hamilton, que por problemas de salud no pudo asistir. "Hubiera sido difícil para ella estar aquí hoy, porque pensaba que el hospitalito duraría para siempre y, en cambio, lo único que nos queda es su historia", finalizó.