MIGUEL ÁNGEL AUTERO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) han venido a dar la razón al catedrático en Bioquímica y Biología Molecular Enrique Meléndez Hevia en el contencioso que mantenía, desde hace tres años, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, la Agencia Nacional del Medicamento y la Dirección General de Salud Pública y Aliomentación de la Comunidad de Madrid, respecto al uso como tratamiento de los Fatores I y II, también conocidos como los polvos de Meléndez, y que los tribunales, finalmente, han resuelto que son "nutrientes" y no medicamentos.
Así lo explicaron ayer, en una rueda de prensa, el propio Meléndez Hevia y su abogado, Gustavo Matos, quien subrayó que la sentencia del TSJC "viene a darle la razón al profesor Enrique Meléndez Hevia y declara la ilegalidad y ser contraria a derecho una resolución dictada en su día por la Consejería de Sanidad mediante la cuál se le imponían seis sanciones graves por incumplir la Ley del Medicamento".
El profesor destacó que "las dos sentencias firmes" de los dos Tribunales Superiores de Justicia "nos han dado la razón al establecer claramente que los productos que hemos estado usando y comercializando no son medicamentos sino nutrientes y, por tanto, están fuera de la Ley del Medicamento", y en consecuencia, "la alerta que dictó en su día la Agencia Nacional del Medicamento contra nuestros productos queda sin efecto".
Resoluciones judiciales. El fallo de la sentencia del TSJC anula la Orden de la consejería de Sanidad de 7 de julio de 2006 que resolvió el expediente sancionador contra Meléndez Hevia. Mientras que el TSJM ha fallado contra la resolución que la Dirección General de Salud Pública y Alimentación de la Comunidad de Madrid tomó el 12 de julio de 2006, confirmada en alzada por resolución de la Consejería de Sanidad y Consumo de fecha 29 de diciembre de 2006, por la disconformidad de las mismas con el ordenamiento jurídico.
El profesor señaló que "siempre se ha dicho que los productos que tienen propiedades curativas automáticamente son calificados como medicamentos pero el TSJC resuelve que eso no es así y considera que cuando se trata de enfermedades carenciales, un nutriente puede curar la enfermedad y no por ello considerarse un medicamento. Así, la sentencia recoge que cuando "el recurrente emplea la palabra curación lo hace en el contexto que hemos expuesto, sumamente ilustrativo es el ejemplo que proporciona: El escorbuto se cura tomando zumo de limón, y aquí se puede usar la palabra curación con todo rigor".
Meléndez Hevia volvió a explicar ayer la composición de sus famosos polvos, los Factores 1 y 2. "Son aminoácidos: Glicina y ácido L-Aspártico".
Los seis delitos. El profesor Meléndez Hevia recordó que las resoluciones tomadas por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias en 2006 "me acusaban de cometer seis delitos contra la Salud Pública, por lo que debía pagar una multa de 360.000 euros. Me dejaron en la ruina a causa de los embargos, tuvimos que pedir dinero a los amigos y me intervinieron todos los ahorros míos y de mi mujer (132.000 euros), un dinero obtenido con otras actividades anteriores a la apertura del Instituto del Metabolismo Celular (IMC), un dinero que ahora me tendrán que devolver", auguró el catedrático. Meléndez Hevia señaló que con las resoluciones de la Consejería "tuve que cerrar el Instituto y despedir a todos los trabajadores".
Pancartas. Mientras se celebraba la rueda de prensa, los antiguos empleados del IMC se manifestaron ayer con pancartas frente a la vivienda del catedrático para exigirle que cumpla también con la sentencia que les da la razón en el conflicto laboral que mantienen tras ser despedidos, de forma improcedente, sin que se les haya abonado las correspondientes liquidaciones e indemnizaciones.
Según denuncian los trabajadores despedidos hace nueve meses, "la sentencia judicial falla a nuestro favor y obliga a Meléndez Hevia a pagar 105.000 euros de las indemnizaciones".
"Ilusionado con el futuro"
El profesor y catedrático de Bioquímica y Biología Molecular por la Universidad de La Laguna Enrique Meléndez Hevia se mostró ayer "ilusionado" tras conocer los fallos de ambas sentencias. Además, aseguró que "200 médicos han mostrado su confianza en este proyecto que entiende la salud desde otro punto de vista, pero que, además, permitiría reducir el gasto sanitario y farmacéutico de una forma muy notoria", subrayó. Meléndez Hevia dijo que "ahora las cosas son diferentes porque hemos demostrado lo que los factores son capaces de hacer; ahora, de momento, inversores no tenemos pero sé que hay varias personas muy interesadas y hemos establecido contacto con algunos. Estoy abierto a cualquiera que venga, según lo que puedan aportar, así serán las condiciones para un acuerdo. Ojalá contemos con buenos inversores que aporten capital pronto y bien porque el tiempo es importante. Entiendo que aquí estará la sede central del proyecto pero este proyecto tiene obligatoriamente que extenderse por muchos sitios".