LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Ocho exámenes se convertirán esta semana en un duro trámite para un total de 828 alumnos de la provincia tinerfeña. Ayer empezaron con Lengua y Castellana y Literatura, pero aún deben enfrentarse a las pruebas de Química o Latín, entre otras, y en las que se juegan mucho: acceder o no a la carrera deseada.
Muchos sacrificaron los días de sol y playa para entregar sus horas a las montañas de comentarios, de texto, de traducciones, de ejercicios... y algunos incluso se aventuraron a pasar algunas horas al día en clases particulares. Ahora todo eso quedó atrás, sólo están ellos, sus bolígrafos, un folio en blanco y muchos nervios. Hasta el próximo 16 de septiembre no conocerán las calificaciones de estos exámenes, aunque al alumno que le pueda la intriga puede comprobarlo el día anterior por la noche a través de internet.
Al margen de los repasos de última hora y los despistes buscando el aula en el que debía examinarse, la jornada ha transcurrido sin incidencias, según asegura la Universidad de La Laguna (ULL) en una nota. Eso sí, unos 20 jóvenes decidieron finalmente no presentarse este mes, quizá a la espera de ir mejor preparado en junio del próximo año. Los que hayan optado por abandonar de momento la incursión universitaria, quizá no sepan que se enfrentarán a unas pruebas diferentes, que no tienen prácticamente nada que ver con la PAU actual y que según los entendidos, beneficiará al alumnado porque pretende, tal y como ocurre con los nuevos títulos universitarios adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior, se busca aumentar la valoración del trabajo del estudiante a lo largo de toda su etapa en Enseñanza Secundaria.
La nueva prueba para acceder a estudios universitarios tendrá dos fases: una general, de carácter obligatorio, y otra específica de cada modalidad de conocimiento, que será voluntaria y destinada a mejorar la nota obtenida por el alumno, especialmente indicada paras aquellos que deseen acceder a una titulación con límite de plazas.
Una vez aprobada la general (que constará de tres exámenes: Lengua y Literatura; Historia o Filosofía, a elegir por cada alumno; e Idioma Extranjero con una fase oral) el alumno podrá optar a una segunda prueba específica, en la que podrá concurrir a todas las asignaturas de su modalidad, incluso si nunca las cursó durante el Bachillerato, pues en la nota final solamente se contabilizarán las dos mejores calificaciones que se obtengan.
Para acometer esta reforma de la PAU, la Universidad de La Laguna ha publicado recientemente una documentación en la que se recogen las ponderaciones que recibirían las asignaturas de cada una de las modalidades de Bachillerato, para favorecer en las calificaciones al alumno según qué rama haya estudiado. Es decir, que, por ejemplo, la asignatura de Matemáticas tendrá una mayor ponderación para un alumno que haya cursado la modalidad de Ciencia y Tecnología que uno que haya cursado Ciencias Sociales y Humanidades.