SONIA GALDÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La consejera canaria de Sanidad, Mercedes Roldós, se reunió ayer con los presidentes de los dos colegios de médicos del Archipiélago para, entre otras medidas, crear una lista de reservistas con médicos jubilados o que prestan sus servicios en el ámbito privado para contrarrestar las bajas de los profesionales del sector público por la gripe A. En este encuentro, los profesionales expresaron su malestar por el exceso de alarma ante una enfermedad benigna y para la que se están "despilfarrando" recursos, una realidad que irá en perjuicio de la atención sanitaria para otras dolencias que sí son graves en las Islas.
El presidente del Colegio Oficial de Santa Cruz de Tenerife, Rodrigo Martín, explicó que todas las iniciativas que se están poniendo en marcha, probablemente no se tendrán que emplear, ya que se trata de una enfermedad benigna y que presenta una muy baja mortalidad. De hecho, la consejera recordó ayer que la tasa de incidencia en el Archipiélago es de 98 casos por cada 100.000 habitantes, pero hay que dejar claro que "el 98 por ciento de casos casi ni se enteran, mientras que el otro 2 por ciento es controlable y un 0,0005 aproximadamente fallece, pero es importante recordar que la mortalidad es tres veces inferior a la de la gripe estacional".
Pero, lo más preocupante de esta situación, según Rodrigo Martín, es que se están despilfarrando millones de euros en medicamentos y muchos recursos de personal que, "con el 99 por ciento de posibilidades", no se van a usar, pero que se quitan de la atención a otras enfermedades que producen mucha más mortalidad, como la diabetes o las cardiovasculares, lo que definió como una "grave irresponsabilidad".
Ante esta realidad, señaló que "se está planificando excesivamente para una enfermedad leve y esto alarma a la población". Así destacó que, si se hacen prácticas de un plan de incendios todos los días, la gente interpreta un riesgo inmediato y que eso es lo que está haciendo la Administración en este caso.
Además, recordó que todas las organizaciones médicas comparten este mensaje de calma, con 250.000 profesionales en España que tienen "la misma autoridad que las entidades públicas, aunque muchos menos intereses". En este sentido, recordó que ésta es la segunda alarma por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) tras la de la gripe aviar, en la que no ocurrió nada, y, según los datos del H1N1 en el cono Sur –donde ya han pasado el invierno, sin vacunas y con menos antivirales–, se repetirá lo mismo, aunque con un gasto de millones de euros.