EFE | BARCELONA
El cardiólogo Valentí Fuster y el cocinero Ferran Adrià defendieron ayer juntos en Barcelona que las escuelas impartan una asignatura de alimentación saludable al considerarla la herramienta más eficaz para combatir la obesidad infantil que afecta ya en España a entre el ocho y el 16 por ciento de los niños, una cifra que en Canarias se eleva hasta el 18 por ciento de los niños, según el senador tinerfeño del Partido Popular (PP), Antonio Alarcó, que ha pedido más implicación del Gobierno central en la lucha contra la obesidad infantil.
Según Alarcó, esta enfermedad puede prevenirse con la generalización entre la población de hábitos de vida saludables y la inclusión de la educación sanitaria en la escuela.
El senador ha realizado varias preguntas al Ejecutivo central en el Senado relacionadas con esta enfermedad relativas al gasto que supone para las arcas públicas, al número de intervenciones que se han realizado o a las medidas preventivas que se están llevando a cabo para reducir su prevalencia entre la población.
"La obesidad es el primer problema de salud pública. Es una de las patologías más importantes en los países del mundo desarrollado y consecuencia directa de la superabundancia, pues una de sus principales causas es comer mucho y hacer poco ejercicio. Es decir, el desequilibrio entre el ingreso y el gasto", subrayó Alarcó, quien también recordó que puede existir una predisposición genética.
Mientras, Fuster y Adriá aprovecharon la celebración en Barcelona del congreso de la European Society of Cardiology para alertar sobre el aumento de la obesidad infantil y la urgencia de atajar esta tendencia que puede llegar a comprometer a los sistemas sanitarios por el alto coste del su tratamiento, que creen inasumible.
Ambos han insistido conjunta en que la mejor estrategia para dar la vuelta a la situación actual es cambiar los estilos de vida -incrementando el ejercicio físico y comiendo de manera saludable-, además de educar a los más pequeños de las familias en hábitos alimentarios sanos. En España, entre el ocho y el 16 por ciento de los niños con edades comprendidas entre los seis y siete años padecen obesidad, mientras que entre la población adulta este porcentaje asciende a un 20 por ciento, al tiempo que casi un 30 por ciento tiene sobrepeso.