Cada rasgo, la temperatura, forma e incluso durezas o tamaño de los dedos lleva escritos sus patrones de comportamiento.
Novella Maddalena, profesora licenciada en el Método Grinberg llegada de Suiza, asegura a través del análisis de los pies es capaz de diferenciar las cualidades que tiene la persona por naturaleza y los patrones aprendidos en el pasado.
Son estos, añade, los que pueden haberle dejado estancado en la actualidad y ser origen de dolores o molestias, estrés o insatisfacción. De acuerdo a esta doctrina, la forma de comportarse y de pensar, las emociones y el físico vienen marcados por señales, líneas, pliegues, texturas y formas de los pies.
En una conferencia impartida el mes pasado, Maddalena explicaba que "cada actitud vital y cada manera de utilizar nuestro cuerpo están marcadas" en ellos.
"Al nacer, cada persona tiene por naturaleza diferentes capacidades y potenciales, pero a lo largo de nuestra vida algunas de estas aptitudes la utilizaremos y otras no.
Cuando no sabemos utilizar toda nuestra fuerza, nuestro cuerpo se desequilibra y padecemos molestias o una sensación de no estar plenamente satisfecho sin saber el motivo o cómo solucionarlo", continúa.
Siguiendo esta lógica, tras el análisis de los pies y a través de un proceso de aprendizaje personal sobre el conocimiento del propio cuerpo se puede llegar "a una vida mejor".
No es una terapia ni una forma de curación o medicina alternativa, pero conduce, aseguran, a un mayor bien estar con uno mismo. A lo largo de este mes el centro del Método Grinberg de Valencia (en el barrio del Carmen) organiza cursos y demostraciones.
Son clases en las que se enseña a cómo utilizar la respiración y la concentración para aumentar la autoconfianza, la adaptación y la fuerza en el cuerpo.
Se trata de ejercicios que, a simple vista, parecen una mezcla de arte marcial y de baile. En realidad, se basan en el tacto, el movimiento y la respiración.