DOMINGO GONZÁLEZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La Comisión que agrupa a los cinco mayores fabricantes de neumáticos presentes en nuestro país (Bridgestone Hispania, Continental Tires España, Goodyear Dunlop Tires España, Michelin España Portugal y Pirelli Neumáticos), presentó recientemente su campaña Límites de seguridad del neumático junto a un estudio elaborado por GIPA, sobre el estado de los neumáticos en España.
Los datos del estudio, son el resultado de una encuesta realizada entre abril y mayo del presente año a 1.004 conductores, en las 8 zonas Nielsen de España, respetando el reparto de cuotas. Un estudio que incluye dos partes diferenciadas: las declaraciones de los conductores y las comprobaciones físicas sobre el vehículo realizadas por el encuestador.
Toda la información obtenida gira en torno al conocimiento y mantenimiento de los neumáticos, un componente estratégico de seguridad que no siempre es tratado como tal. Este es el único elemento que mantiene al vehículo en contacto con el suelo. Su duración y agarre, sólo se pueden garantizar con un neumático en buen estado.
Las respuestas reflejan una falta de concienciación sobre la relevancia del neumático en la seguridad de la conducción. La encuesta revela que el 31% de los conductores no sabe que existe un límite legal de profundidad en el dibujo del neumático. Este límite está fijado en 1,6 milímetros, por debajo del cual, se pone en riesgo la seguridad de quienes viajan en el vehículo: se aumentan las distancias de frenado y el riesgo de aquaplanning. A pesar de que todos los neumáticos disponen de indicadores situados en las ranuras principales de su banda de rodadura, que permiten saber cuál es el momento del cambio, la gran mayoría de los conductores lo desconocen.
En cuanto al estado de los neumáticos, según la percepción de los conductores, el 35% de los encuestados nunca ha comprobado la profundidad del dibujo, lo que podría resultar peligroso, además el 9% afirma que aunque sus neumáticos están gastados o necesitan ser cambiados, siguen circulando con ellos.
Sólo uno de cada cuatro conductores tiene el hábito de chequear la presión de sus neumáticos habitualmente. El resto lo hace solo puntualmente y para desplazamientos de larga distancia. La recomendación es verificar la presión al menos una vez al mes, con los neumáticos fríos y con un manómetro en buen estado. Del estudio se deduce que casi 3,5 millones de neumáticos tienen un mayor desgaste del permitido (menos de 1,6 mm), concentrándose en los vehículos de más antigüedad. Se trata de un dato fundamental, dadas las consecuencias de este problema: el grado de desgaste afecta de manera directa a la eficacia de la frenada y la seguridad sobre pavimento mojado.
Daños
Los datos referentes al control de la presión reflejan que más de 5 millones de vehículos tienen presión de inflado inadecuada en al menos uno de sus neumáticos. Una cuestión que repercute de manera directa en la seguridad, la vida útil y el consumo de combustible. Más de 11 millones de los neumáticos circulan con una diferencia de presión de inflado superior a un 10% de la recomendada. En el apartado de daños, junto al desgaste irregular, las llantas dañadas son el defecto más común, seguido por las grietas en la goma, las roturas y los bultos en el flanco. El estudio revela que hay alrededor de 1,4 millones de neumáticos que circulan con deterioros.
Ante estos datos la Comisión de Fabricantes de Neumáticos (Consorcio del Caucho) pretende incrementar el nivel de conocimiento de los conductores sobre los neumáticos y el impacto en su seguridad y, además, buscar el apoyo de las instituciones en esta labor de concienciación.
Su correcto mantenimiento contribuye así de forma directa a evitar accidentes y reducir el número de víctimas mortales en las carreteras. En este sentido, la Comisión valora la labor de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, policías autonómicas y locales, cuyo trabajo está permitiendo que el mantenimiento de los neumáticos se convierta en un hábito preventivo de todos los conductores.
Algunos consejos prácticos
A la hora de elegir un neumático u otro hay una serie de cuestiones que debemos conocer. Por ejemplo, su elección debe ser conforme al equipamiento de origen u opcional del vehículo. Cualquier otra configuración de equipamiento debe ser validada por un profesional y siempre respetando la reglamentación vigente. Otro truco consiste en que en un mismo eje se deben utilizar neumáticos con el mismo dibujo de escultura y los nuevos se deben montar preferentemente en el eje trasero. También es conveniente no utilizar nunca un neumático con una capacidad de carga inferior a la recomendada por el constructor del vehículo y las tuercas de las ruedas deben apretarse con una llave dinamométrica.
Una vez elegidos, conviene mantener atención a su rendimiento. Si notamos alguna anomalía lo mejor es acudir a un centro especializado. Esto ocurre, en la mayoría de los casos, cuando sentimos una pérdida anormal de presión. También si notamos desgastes anormales y/o irregulares, o bien cortes, perforaciones, deformaciones u otros daños visibles. Otras claves que nos pueden dar nuestros neumáticos o nuestro vehículo son si se producen vibraciones o ruidos, si hay una desviación de la trayectoria del coche o evidentes signos manifiestos de envejecimiento o de fatiga. Ante estas reacciones, además del cambio de las gomas, resulta conveniente regular la geometría, puesto que una geometría incorrecta provoca un desgaste irregular y un comportamiento inadecuado del vehículo. Después de todo, son medidas de atención que pueden evitar de pasar un mal trago al volante.