LEAL COELLO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Que nos alimentamos mal y tenemos hábitos perjudiciales son las conclusiones principales de la encuesta publicada ayer por la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu), en la que se desvela que el 93,4% de los españoles mantiene una dieta diaria poco saludable.
Lo paradójico es que el 74% declara en la misma encuesta que se preocupa por llevar una alimentación sana. Es decir, nos preocupamos por ella, pero sólo eso, porque a la hora de la verdad, pasamos de las verduras.
Lo gracioso es que el responsable nutricionista del estudio afirma que los españoles tenemos una "especie de obsesión" por los "antioxidantes" o los "ácidos grasos omega", mientras que hacemos caso omiso a la pirámide alimenticia. Si siguiéramos el consejo de los expertos, reduciríamos sobremanera los riesgos de enfermedades como las cardiovasculares, la obesidad, la diabetes, el cáncer o las neurodegenerativas, pero nada de eso.
El estudio revela además que no sólo llevamos una dieta deficiente, sino que no practicamos deporte, dormimos poco y abusamos del alcohol y del tabaco. El ritmo de las grandes ciudades, el trabajo, la familia, todo contribuye a que tengamos menos tiempo para dedicarle a nuestro cuerpo, y eso, se ve en los resultados.
Nos falta tiempo para tomar un desayuno completo, o simplemente lo olvidamos. Sólo una cuarta parte de la población considera que toma un desayuno que contenga los elementos necesarios, pero lo alarmante es que el 51% reconoce que no lo hace nunca. Y eso que nos llevan diciendo toda la vida que es la comida más importante del día.
La presidenta de la confederación, Isabel Ávila, y el presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) aseguraron que poco más del 10% toma las 5 porciones de fruta y verdura que los nutricionistas aconsejan, y que el 34% tampoco llega a las dos raciones semanales de legumbres, según una rueda de prensa de la que informó Efe. Las grasas en exceso, que consumimos en su lugar, tendrían solución si practicáramos algún deporte, o si realizáramos ejercicio físico. Pero incluso en eso fallamos: siete de cada diez encuestados reconoce no practicar ningún tipo de ejercicio, ni un simple paseo diario. Alrededor del 30% asegura que se ejercitan, al menos de manera moderada.
Y es entonces, más ahora con el verano de por medio, cuando empiezan las preocupaciones por una figura más estilizada. Lo usual es recurrir a cualquier tipo de dieta milagrosa que hará que perdamos los kilos de más en unas semanas. No puede ser mentira. La fe no deja pensar, y nos ponemos manos a la obra para lucir nuestros cuerpos en poco tiempo. Nada de eso. El apoyo de un endocrino o de un nutricionista profesional es fundamental para no perjudicar nuestra salud. Pero los españoles nos las sabemos todas, y el 35% reconoce que ha estado sujeto a alguna dieta, aunque sin la supervisión de un especialista.
Este estudio no sólo se ha ceñido a datos alimenticios, pues, como argumenta su autora, Paula Saiz de Bustamante, "los malos hábitos nunca vienen solos". Aquellos que se alimentan mal también tienen peores hábitos; fuman o beben más, descansan menos, y hacen menos deporte.
Como siempre, uno de los principales perjudicados de la vida moderna es el sueño. En la encuesta se revela que ni la mitad de los españoles llega a dormir las 8 horas consideradas como recomendables. De hecho, la mayoría, un 57%, lo hace menos de 7 horas diarias. El estrés se define como una de las causas de este mal hábito. Pero no pasa nada, todo tiene solución. Para combatirlo, aclara la encuesta, muchos españoles recurren a la medicación, sobre todo en el caso de las mujeres. Los hombres, algo más sagaces, prefieren recurrir al deporte, o al menos eso es lo que confiesan. Incidimos en lo mismo, y a pesar de que reconocemos que es preferible tomar medicamentos bajo supervisión, un cuarto de la población admite que en este último mes se ha automedicado. Suma y sigue. De hecho, la siesta, considerada por muchos patrimonio nacional, va a empezar a dejar de serlo si los datos de la encuesta son un reflejo completo de nuestra sociedad. Un 60% dice no practicarla nunca, eso sí, un 26% afirma que cumple religiosamente su cita vespertina.
Pues nada, que consideramos la dieta y los hábitos importantes para la salud, pero nada de predicar con el ejemplo. El estudio no sólo habla de nutrición española, también lo hace de idiosincrasia. Y es que ya lo dice la presidenta de la Ceaccu, la "percepción de la realidad que poseen los encuestados no concuerda con ella".