EFE | TIFARITI
El presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Abdelaziz, advirtió que la población pide retomar las armas, y aseguró que los saharauis han perdido la confianza en la Organización de Naciones Unidas (ONU) al ver que no se cumplen sus resoluciones.
Abdelaziz destacó que los 32 años de existencia de la RASD -que se cumplieron el pasado miércoles- demuestran que ésta es una "realidad nacional, regional e internacional, a pesar de las dificultades". "La proclamamos el día de la retirada del último soldado español de nuestro territorio, el 27 de febrero de 1976". "Marruecos pensó que no resistiríamos más de una semana; han pasado 32 años y el pueblo ha demostrado claramente su voluntad unánime de vivir libre e independiente", subrayó.
Las reuniones con Rabat. El también máximo líder del Frente Polisario reconoció que en las tres rondas negociadoras con Marruecos bajo el auspicio de la ONU, en EE UU, "no se ha avanzado nada", pero que, pese a todo, "han sido útiles". "Reafirmaron que la cuestión es un problema de descolonización, la responsabilidad de la ONU en la misma y han puesto fin a la propuesta marroquí de autonomía", aseguró.
Además, señaló que el Polisario irá a la cuarta ronda de negociaciones prevista para mediados de marzo "con una voluntad real sobre la base de la resolución 1754 del Consejo de Seguridad" -que reconoció el derecho saharaui a la autodeterminación- y confió en que "esta vez haya una voluntad política por parte Rabat para avanzar".
Si las negociaciones fracasan "el retorno a la guerra es siempre una opción que existe mientras la cuestión no haya encontrado una solución sobre la base del derecho del pueblo saharaui y del derecho internacional". "La espera se ha prolongado; la ONU prometió en 1991 que en pocos meses organizaría el referéndum. Han pasado 17 años e incluso hubo una regresión en la posición de Marruecos", dijo.
Según Abdelaziz, desde 2003 la ayuda humanitaria a los campos de refugiados ha disminuido, aunque ha aumentado la cooperación de España y de Argelia.
"Esto tiene sus consecuencias en la vida de la gente: en la salud, la educación, la alimentación y la moral de la población". "Estamos bajo mucha presión; la gente nos pide el retorno a la guerra, perdió la confianza en la ONU".
Además, "los refugiados escuchan las informaciones diarias sobre la represión en las zonas ocupadas", lo que "añade más indignación" dijo, y consideró "lamentable" la ausencia de la prensa española del antiguo Sahara Occidental "para informar a la opinión pública nacional e internacional de lo que está pasando".
Asimismo, Abdelaziz criticó que países que defienden la ocupación del Sahara Occidental por Marruecos apoyen al mismo tiempo la independencia de Kosovo.