Fiestas de categoría
Once festejos populares de la Isla disfrutan de una calificación especial
 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto
Un grupo de hombres traslada uno de los corazones desde su barrio hasta la plaza de la iglesia, donde se hará la Ofrenda a San Bartolomé.  Jonay Rodríguez
 MULTIMEDIA
No hay rincón de la geografía insular que no organice cada año al menos una fiesta popular. Estos eventos son, en la mayoría de los casos, la expresión de la tradición y el acervo cultural. Pero sólo unas pocas fiestas han obtenido, por su relevancia en la promoción turística, la categoría de Interés Turístico Internacional, Nacional o Local, o han sido distinguidas, por sus peculiaridades, con la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC).
VICTORIA CABRERA | SANTA CRUZ DE TENERIFE De todas las fiestas que se celebran en la Isla, la que tiene una distinción de mayor categoría es el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife. El Carnaval recibió el título de Interés Turístico Internacional el 18 de enero de 1980. La secretaría de Estado para el Turismo de la época valoró la relevancia internacional de esta fiesta de la capital tinerfeña ,que está considerada actualmente como la más popular, multitudinaria y participativa de cuantas se celebran en la Comunidad Europea.
El título, que es simplemente honorífico, da derecho a aparecer en el calendario de las Fiestas de Interés Turístico que edita todos los años Tourespaña y poco más. Sin embargo, el Gobierno regional y el Cabildo Insular, conscientes de la importancia que tienen estas fiestas en la promoción turística de la Isla, ayudan al Ayuntamiento con subvenciones. Según los datos aportados por el departamento de Fiestas de la Corporación, ambas administraciones aportan en total unos 240.000 euros para este evento.
Probablemente, no hay tiner feño hoy en día que no haya participado en alguna ocasión de estas populares fiestas cuyas primeras referencias escritas data de finales del siglo XVIII, aunque los historiadores coinciden en que es casi seguro que el Carnaval se celebra en Tenerife desde las postrimerías de la llegada y asentamiento de los primeros europeos.
Estas fiestas han pasado a lo largo de la historia por diversas vicisitudes, ya que invitaban a una diversión desenfrenada que no siempre fue bien entendida y fue motivo de fervientes prohibiciones. El período comprendido entre la guerra civil y la instauración nuevamente de la democracia estuvo marcada por una etapa inicial prohibicionista total, que se fue degradando progresivamente hasta desembocar en una etapa final muy permisiva que, bautizada con el eufemismo de Fiestas de Invierno, época en la que, según algunos, se asistió a los momentos más brillantes y de mayor imaginación que ha conocido este acontecimiento popular.
Otras fiestas que han merecido distinción son la Octava del Corpus Christi y la Romería de San Isidro de La Orotava. En concreto, estas fiestas, que han alcanzado tal notoriedad que miles de turistas las visitan cada año, están declaradas de Interés Turístico Nacional desde el año 1965 y no se descarta que a medio plazo obtenga un nuevo reconocimiento, ya que el Ayuntamiento ha iniciado los trámites para que le le otorgue el título de Fiestas de Interés Turístico Internacional.
El título de Fiestas de Interés Turístico Nacional o Local tampoco tiene una compensación económica y, por la información que hemos podido obtener, tampoco hay ayudas específicas de las instituciones para este fin. Otra cosa es que el Cabildo, atendiendo a la importancia de las mismas, y previa solicitud del municipio, conceda algunas subvenciones. Concretamente, el año pasado, la institución insular concedió ayudas por valor de 31.250 euros a varias romerías, entre ellas, la de San Isidro.
La Octava del Corpus también han sido declaradas Bien de Interés Cultural por el Gobierno Regional en la categoría de Actividad Tradicional de Ámbito Insular. Este título, que también es honorífico, es bastante reciente ya que le fue concedido en el año 2007.
Alfombras de flores o de sal se realizan en muchos sitios, pero ningunas tienen el nivel artístico que alcanzan las de la Octava del Corpus, que este año se celebra el 29 de mayo. Los orígenes de los tapices de flores y arenas volcánicas que se confeccionan en esa localidad del Norte de la Isla se remontan al año 1847. En la actualidad es la Asociación de Alfombristas, el organismo que vela por la conservación y difusión de las alfombras. El tapiz que se realizó el pasado año frente al ayuntamiento entró en el libro Guinnes por ser el de mayor tamaño que se confeccionado con arenas naturales.
La declaración de Interés Turístico Nacional de las Alfombras está unida a la de la Romería de San Isidro Labrador, que se celebra en dicho municipio el 1 de junio. Romerías se celebran muchas en la Isla. Sin embargo, las peculiaridades de la de La Orotava la han llevado a figurar en el calendario de Tourespaña. Los inicios de esta celebración se remontan al siglo XVII. La feria de ganado y la romería son los actos de más afluencia de público actualmente. Las carretas son tiradas por bueyes y la gente viste el traje de mago. Los balcones y las ventanas se adornan con alfombras, manteles y mantones.

INterés Local
En la categoría de Fiestas de Interés Turístico Local, la Isla de Tenerife tiene cinco en el calendario, cuatro de ellas, romerías. Así, en este apartado han sido declaradas la Romería de San Isidro de Los Realejos, la de San Benito en La Laguna, la de San Roque en Garachico y la de San Agustín en Arafo. También tiene esta consideración las Fiestas de la Cruz en Santa Cruz de Tenerife.Igual que en los casos anteriores, estas distinciones no tienen ningún tipo de compensación económica derivada de esta distinción.
La primera Romería de San Isidro, en Los Realejos, de la que se tiene constancia está fechada en 1676. En esta fiesta, que se celebra en el mes de mayo, los participantes lucen vestimentas típicas y se multiplican las rondallas y grupos de magos que participan cantando y bailando delante de la imagen del santo. La principal diferencia principales de esta romería con otras es que las carrozas participantes no son arrastradas por bueyes sino por vehículos a motor que facilita el recorrido por las empinadas calles.
La romería de San Benito Abad , en La Laguna, es una de las más tradicionales y representativas del Archipiélago Canario. En sus orígenes, se trataba de un reconocimiento que los campesinos tributaban al santo por su protección y desvelos en la obtención de una buena cosecha. Con el tiempo, esa presencia del campo en la ciudad fue adquiriendo un carácter multitudinario y participativo y la romería se convirtió en lo que es hoy, un encuentro entre el mundo agrario y el urbano.
La que no tiene tanta antigüedad es la Romería de San Agustín, en Arafo, que comenzó a celebrarse en 1975, dentro del programa de actos de las fiestas patronales del municipio, aunque conmemora un milagroso hecho de 1751 cuando, por intercesión del santo, un temporal descombró el naciente de Añavingo que había quedado sepultado por un desprendimiento de tierra. La declaración de Interés Turístico Local data del año 1983.
Igual distinción tiene la Romería de San Roque, en Garachico. Miles de visitantes se dan cita cada año en la villa y puerto de este municipio para participar en una de las más genuinas y tradicionales fiestas. La Romería, cuya distinción data de 1982, tiene su origen en una epidemia de peste que se inició en esa localidad del norte de Tenerife en el siglo XVII.
Por último, en esta categoría también se encuentran las Fiestas de la Santa Cruz de la capital tinerfeña, El evento celebra la fundación de la ciudad, el 3 de mayo de 1494. En el mes de las flores, Santa Cruz se viste de tipismo y tradición. Las calles se engalanan con cruces de flores y la gastronomía y el folklore se dan la mano en el tradicional baile de magos.

FIESTAS BIC
Las fiestas consideradas Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de ámbito local, son, además de las alfombras del Corpus, la Librea de Valle Guerra (La Laguna) y la de Tegueste y la Fiesta de los Corazones, en Tejina (La Laguna).
Tanto la Librea de Valle Guerra como la de Tegueste, prácticamente, acaban de estrenar el título, ya que se los concedió el Gobierno en 2007. Los Corazones de Tejina tienen esa distinción desde el año 2003.
La escenificación de la Librea de Valle Guerra es un acto cultural, tipo auto sacramental, fuertemente arraigado en la cultura popular, no sólo en la comarca del Nordeste de Tenerife, sino en toda Canarias. Está inspirada en la histórica Batalla de Lepanto, acontecida en 1571 en el golfo del mismo nombre entre la poderosa flota naval del Imperio Turco y la armada de la Liga Santa.
La representación que se hace en la Librea que se celebra en el municipio de Tegueste recuerda la promesa al Santo de las milicias de erigirle unos barcos en el día de sus fiestas por haber liberado al pueblo de la "peste de las landres".
Esta típica escuadra de tierra adentro marchaba por riguroso orden, según la promesa ofrecida, del modo siguiente: El barco de Pedro Álvarez en primer lugar, seguido del de Tegueste, y en último lugar, el de San Luis. El Socorro también rendía pleitesía navegando, pero sobre una carreta arrastrada por una yunta de vacas.

De interés regional

Nadie duda de la gran atracción turística que suponen algunos eventos de gran raigambre popular y que constituyen manifestaciones del acervo cultural de las Islas. El Gobierno de Canarias es consciente de ello y ha querido reconocerlo. Por ello, ha decidido crear el título de Fiestas de Interés Turístico de Canarias.
El primer paso para constituir estos galardones lo dio recientemente con la publicación de un Real Decreto, a propuesta de la Consejería de Turismo, en el que se especifican los requisitos para hacerse con dicha distinción. Así, para que una fiesta sea declarada de Interés Turístico de Canarias, además de tener una relevancia promocional-turística de índole cultural, popular o artística y de celebrarse en el territorio de la comunidad autónoma, tiene que tener una antigüedad mínima de celebración de diez años en el momento de la solicitud y continuidad en el tiempo, de tal modo que no trascurran más de cinco años entre sus celebraciones. Estos requisitos tiene que acreditarlos el Ayuntamiento . El evento que aspire a hacerse con el título debe tener, además, trascendencia en los medios de comunicación del Archipiélago en los cinco años anteriores a su solicitud.
La declaración de Fiesta de Interés Turístico de Canarias se concederá atendiendo a criterios de originalidad, singularidad y variedad de actos; el arraigo de la misma en la tradición y costumbres populares; las actividades comerciales, culturales y de ocio que genere; las dotaciones de infraestructuras turísticas ligadas a la celebración, etcétera.
Las fiestas que obtengan esta distinción podrán utilizar ese título en todas las actividades de publicidad y difusión del evento; tienen opción a figurar en los folletos e instrumentos promocionales que edite la Administración regional y preferencia en el otorgamiento de subvenciones.

Los corazones de Tejina

Los Corazones de Tejina (La Laguna) es, quizá, uno de los festejos más singulares de la Isla. Estas fiestas , que tienen unos 100 años de antigüedad,se hacen en honor de San Bartolomé. Los corazones con arcos frutales y la ofrenda floral son sus características principales.
Cada año, cuando se acercan los festejos, a finales del mes de agosto, el pueblo se vuelca en la elaboración de tres hermosos Corazones, de 12 metros de altura que se adornan con lazos, flores, frutas y tortas especiales que representan diferentes estampas.
Tradicionalmente, los tres Corazones, que representan a los núcleos poblacionales del pueblo (El Pico, Calle Arriba y Calle Abajo), son transportados a hombros acompañados por sus respectivas parrandas desde sus barrios hasta la plaza de la iglesia, trayecto que va acompañado con el continuo sonar de los voladores . Cada corazón es cargado por más de una veintena de hombres, ya que su peso puede alcanzar los 800 kilos.
Encabezan la comitiva grupos improvisados de bailes y niños que portan banderas. Los recibe San Bartolomé en la puerta de la Iglesia y se produce un emotivo acto que se conoce como la Ofrenda, que se representa desde el año 1984. El momento de la fiesta con mayor solera son los Corazones, que son colgados y adornados con banderas. Los tejineros se acercan a ellos para alabar el suyo y criticar el de los demás, a veces con un lenguaje algo picante pero divertido.
COMPARTIR
 

Comente esta noticia



  HEMEROTECA
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LA OPINIÓN |  LOCALIZACIÓN     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  CONTRATAR  
laopinion.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopinion.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 
  

Aviso legal
 
Otras publicaciones del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | El Boletín  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review