M.P. | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Los últimos datos oficiales indican que en torno al 30 por ciento de los canarios registran índices de colesterol por encima de lo aconsejable. En el caso de los Laboratorios González Santiago, entre el 40 y el 43 por ciento de los pacientes presenta esta patología y, tras una muestra aleatoria de 45.000 personas que participaron en un proyecto de medición de colesterol realizada por Danone, el 62 por ciento resultó tener elevados índices.
Sea cual sea el dato que se estime, lo que parece claro es que se trata de un problema que afecta a un número importante de la población y que comporta riesgos importantes para la salud, especialmente de índole cardiovascular.
Según los estudios, el consumo de esteroles vegetales reduce la absorción del lípido por parte del organismo, cuyo índice óptimo se encuentra en dos gramos al día. Así fundamenta Danone su eslogan publicitario, en el que asegura que tomar un Danacol al día reduce el nivel de colesterol, puesto que el producto permite llegar hasta esa cifra indicada. Eso sí,por si dos estudios concretos acerca de este producto no fueran suficientes para convencer al consumidor, el humorista Juan Luis Calero, protagonista del spot, se ha prestado para servir de conejillo de indias.
El humorista se sometió ayer a una extracción de sangre en los conocidos laboratorios, y repetirá esta operación dentro de tres semanas. De la comparación entre el índice de colesterol de ambos análisis, se comprobará el resultado de tomar un Danacol. Pese a que prácticamente a nadie le resulta agradable recibir un pinchazo, Juan Luis Calero hizo gala de su especial sentido del humor, como no podía ser de otra manera, y acompañado en todo momento por su compañero de rodaje publicitario, Domingo Álvarez.
Ambos personajes quisieron resaltar que, al margen de sus expectativas profesionales, su participación en esta campaña de Danone se fundamenta en un objetivo de salud. "Es un producto serio, científico y riguroso", según coincidieron en definir tanto Domingo Álvarez como Juan Luis Calero, a quien, como se diría, le tocó bailar con la más fea, y no por su compañía en el rodaje, sino porque, como dijo entre bromas durante la presentación de la campaña, "no me hace gracia que me pinchen".