EFE | TEGUCIGALPA
La Iglesia católica de Honduras expresó ayer su apoyo al gobierno de Roberto Micheletti, que asumió tras el derrocamiento a manos de los militares del presidente Manuel Zelaya, y pidió a éste reconsidere su regreso porque "podría desatar un baño de sangre". En un comunicado de la Conferencia Episcopal, leído por el cardenal Oscar Andrés Rodríguez, la Iglesia también le pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA), que "preste atención a todo lo que venía ocurriendo fuera de la legalidad en Honduras".
Por su parte, el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, ratificó que regresará hoy a Tegucigalpa junto a "varios presidentes", pidió a sus seguidores que lo vayan a recibir sin armas y a quienes lo derrocaron les advirtió que "están rodeados".
Zelaya, asistió la Asamblea General Extraordinaria de la Organización de Estados Americanos que decidirá si suspende a ese país centroamericano de su participación en el organismo interamericano por el golpe de Estado.
Por su parte, el nuevo presidente de Honduras, Roberto Micheletti, acusó ayer a la OEA de interferir en su país, y al secretario general del organismo, Jose Miguel Insulza, de "intransigente". Micheletti, en declaraciones a Caracol Radio de Colombia, denunció, por otra parte, de que se teje una "conspiración desde el exterior" contra su gobierno, instituido tras ser depuesto Manuel Zelaya.
Mucheletti reveló, al denunciar el presunto complot, que autoridades hondureñas han detenido a "varios nicaragüenses y a un venezolano" que atienden "instrucciones para plantear situaciones que no queremos vivir".
Falta legitimidad. Por su parte, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, afirmó ayer que la renuncia del gobierno del nuevo presidente de Honduras, Roberto Micheletti, al organismo interamericano "no tiene efecto jurídico" porque el Ejecutivo carece de legitimidad.
"Como el gobierno de Micheletti no está reconocido, es como si usted dijera que va a retirarse de la OEA, no tiene ningún efecto jurídico", dijo Insulza en declaraciones a Radio Cooperativa, y agregó: "Es un gobierno que para los otros 34 países miembros y para la comunidad internacional no existe jurídicamente".
El secretario general de la OEA aseguró que si bien no se puede comparar la situación de Honduras con regímenes como el de Augusto Pinochet en Chile, "de todas formas se está frente a golpe de Estado", ya que se sacó por la fuerza a un presidente elegido democráticamente.