ANA MARÍA MICÓ | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Las grandes cadenas hoteleras comienzan a soltar lastre en Canarias. La pérdida de rentabilidad y la eclosión de nuevos destinos más urbanos, en ocasiones y menos explotados, en otras, hace que los grupos hoteleros tradicionalmente implantados en las Islas pongan en venta algunos de sus establacimientos más antiguos, ya sea para desprederse totalmente de ellos o sólo para quedarse con la gestión.
Prueba de ello son las dos grandes cadenas hoteleras, Sol Melià y Barceló que han colgado el cartel de "se vende" en hasta siete de sus hoteles canarios. Según varias consultoras nacionales dedicadas a la gestión de compra-venta de activos hoteleros, Sol Melià hace tiempo que quiere vender dos de sus hoteles en el Puerto de la Cruz, el Parque San Antonio y el Tamarindo. Las mismas fuentes aseguran que la cadena Sol necesita invertir en otros destinos más rentables.
En el caso de Barceló, esta cadena tendría la intención de abandonar Lanzarote y deshacerse de los dos hoteles que allí posee, Hotel La Galea en Lanzarote, Barceló Lanzarote Resort. Además, esta cadena emblemática para Canarias, vendería también sus hoteles en Tenerife, Barceló Santiago y Barceló Varadero, dejando a penas testimonio de su presencia en Fuerteventura y Gran Canaria.
Asimismo, la cadena Riu ha vendido el Hotel Carioca o un Riu Palace a la empresa Fedoca aunque éstos fuera de las Islas.
Estos y otros grupos turísticos instalados en Canarias cuentan con mucho patrimonio con el que pueden jugar para reinvertir ahora en zonas como República Dominicana, países del Este, Caribe y Estados Unidos. Los consultores del sector explican que sí es verdad que se está produciendo un intenso movimiento de capital pero que estas cadenas se aseguran muy bien de mantener la gestión de los hoteles desprendiéndose del edificio. Es decir, se aseguran mantenerse comercialmente, como marca, pero venden la parte del negocio que cuesta más dinero.
Crisis y baja rentabilidad. Entre los empresarios hoteleros consultados y los agentes inmobiliarios especializados en el sector turístico, la impresión es de que la crisis ha sido la gota que ha colmado el vaso, ya que la pérdida de rentabilidad de los hoteles tinerfeños se arrastra desde hace 15 años.
Enrique Lucini, experto asesor en el sector hotelero, señala que el turismo adolece de tres problemas: el bajo perfil del turistas, que tiene poco dinero y busca el "todo incluido"; que los precios han bajado y, como consecuencia de los dos primeros, la pérdida de rentabilidad.
Para Lucini, "actualmente, para que un establecimiento en Canarias sea rentable debería tener un 90 por ciento de ocupación todos los días y eso no ocurre. Gran parte de los hoteles ya han entrado en pérdidas".
Ante este panorama, las consultoras explican que tantos las grandes cadenas como los hoteleros canarios intentan deshacerse de sus activos, aunque a penas encuentran compradores. "Los que tienen dinero para invertir en patrimonial están esperando a que los precios caigan todavía más y aver cuándo el sector turístico toca fondo y, entonces comprarán", advierten.
El precio inmobiliario ha bajado un 30%
De todas las zonas de la isla de Tenerife el Puerto de la Cruz es la que registra un mayor movimiento en la compraventa de hoteles. Ya en 2007, saltó la voz de alarma al constatarse que una veintena de hoteles se ponían a la venta en la zona Norte por su escasa rentabilidad.
Si usted está interesado en comprar un hotel en Canarias no tiene más que entrar en internet para comprobar que el mercado inmobiliario hotelero en Canarias se mueve. En los diferentes portales podemos encontrar no sólo la venta de aparthoteles, sino la venta de establecimiento hoteleros de cuatro estrellas, aunque no se especifica, a veces, la zona donde se encuentra el establecimiento. En cuanto al precio, sepa que han bajado alrededor de un 30 por ciento en los últimos años.
De esta forma, en el Puerto de la Cruz se ofertan hoteles de cinco estrellas "recién reacondicionado" desde 33 millones de euros hasta un tres estrellas por 8,5 millones de euros.
Pero podemos encontrar establecimientos de entre 4,5 millones de euros a 4 millones como un hotel cerrado en Tacoronte y otro en playa de las Américas, un hotel seminuevo de cuatro estrellas, en lo que la inmobiliaria llama una "zona hotelera de lujo" por 28 millones de euros.
También puede adquirir un establecimiento de cuatro estrellas en el Sur de Tenerife por 20 millones de euros con 380 habitaciones y un hotel en Santa Cruz de Tenerife también de cuatro estrellas. Si prefiere la isla de Gran Canarias, AC vende un hotel en Las Palmas de Gran Canaria y puede localizar un cinco estrellas en venta por 55 millones de euros. En las páginas de las inmobiliarias en la red se oferta, incluso, un hotel de cinco estrellas en La Gomera del que se destaca que tiene un 70 por ciento construido.
Pese a que siempre ha habido en Canarias un fluido movimiento de compraventa de hoteles, los empresarios consideran que el propietario de un hotel no puede estar continuamente cogido por el cuello por lo que la venta de algunos hoteles es una consecuencia lógica de la situación económica por la que atraviesa el sector que es muy complicada y esto afecta directamente a la rentabilidad porque hay que mantener los hoteles abiertos. Sólo queda plantearse el cierre temporal de algunos establecimientos bajo el sistema de estacionalidad como ocurre en la Península. Una fórmula que ha surgido esta semana pasada tras conocerse los datos que revelan una nueva caída de turistas y un descenso de ocupación que repercute en un descenso de la rentabilidad.