SARO DÍAZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La asociación Mundo sin Guerras carece de poder para convencer a los prebostes que las deciden de que no las provoquen; tampoco pueden hacer que la potente industria armamentística que se esconde detrás de cada conflicto bélico se dedique a plantar tulipanes. Pero en la base de cada realidad hay siempre un sueño, una idea. Yeso es lo que pretende esta asociación: aumentar en la población la conciencia pacifista de igual manera en que ha prendido la conciencia medioambiental.
Mundo sin Guerras está organizando una marcha mundial que recorrerá un centenar de países y tiene previsto pasar por Canarias alrededor del mes de noviembre próximo.
El coordinador de la asociación Mundo sin Guerras en las Islas, Luis Bodoque, explica que la idea "es elevar el nivel de conciencia respecto a la paz y la no violencia". La asociación ha empezado a recabar apoyos institucionales y de la población y, de hecho, ya han obtenido el de varios ayuntamientos de Tenerife, como el de Los Realejos y el de La Orotava, así como del Cabildo de Gran Canaria. En función de las iniciativas que se planteen en Tenerife, la marcha tendrá más o menos peso en la isla, pues la entidad está abierta a que se organicen conciertos, debates y todo tipo de eventos alrededor del paso de la marcha mundial por la paz por Canarias.
Luis Bodoque señala que a menudo "pensamos que la guerra es algo que está sucediendo lejos de nosotros, pero esto ya no es así en un mundo absolutamente globalizado donde lo que sucede en una punta del planeta tiene recuperación en la otra, y la crisis económica es un ejemplo de ello".
"Cuando se eliminen las guerras se saldrá definitivamente de la prehistoria y daremos un paso gigante en el camino evolutivo de la humanidad", señalan los ideólogos de la asociación que, ciertamente, puede pecar de idealista. Pero a nadie se le escapa que la Humanidad evoluciona a base de ideas y que lo que se podía considerar normal en la Edad Media ya no lo es en buena parte del mundo.
Calendario. La gran marcha por la paz comenzará el 2 de octubre en Nueva Zelanda, el país más oriental de la Tierra, recorrerá cerca de 40 países de los cinco continentes cubriendo una distancia de unos 65.000 km por tierra, mar y aire, concluyendo tres meses después en Chile, el país más occidental-antártico. Utilizara todos los medios de transporte. En tierra serán trenes, guaguas, autos, motos, bicicletas y a pie. Los pasos entre continentes, lagos y ríos serán en aviones, barcos, barcazas y piraguas. Un equipo base permanente de unas 100 personas de distintas nacionalidades harán el recorrido completo.
A lo largo del recorrido de la marcha está previsto que se realicen festivales, encuentros, conciertos, conferencias, manifestaciones, marchas, foros, etc. y se unirán a la misma quienes lo deseen de cada lugar por donde transcurra. Los organizadores ya han empezado a recibir adhesiones de artistas canarios tales como Arístides Moreno o Benito Cabrera, mientras que a nivel internacional las ha obtenido de, entre otros, el director de orquesta Zubin Mehta, de Noam Chomsky, del Nobel de la Paz sudafricano Desmond Tutu, el hispanista Ian Gibson o las Abuelas de la Plaza de Mayo, en Argentina. En España han dado su apoyo a la iniciativa desde el escritor José Saramago, hasta el ex director general de la Unesco, Francisco Mayor Zaragoza, pasando por el dibujante Antonio Fraguas (Forges), el astronauta Pedro Duque y los cantantes Ana Belén y Miguel Ríos.
Cabe señalar que la Asociación Mundo sin Guerras hace especial hincapié en el riesgo nuclear "ya que pese a que sigue existiendo, ha aflojado la conciencia sobre el mismo". "Es curioso que la gente tema el efecto de un cambio climático y no tanto el peligro nuclear, que también está ahí", aduce el coordinador de la entidad en las Islas, que dispone de página propia (mcgcanarias.org) al igual que la asociación internacional. De hecho, son 13 los países que tienen condiciones técnicas para producir armas nucleares y dispararlas dado que además poseen la capacidad de fabricar misiles.
Fase crítica. Luis Bodoque señala que pese a que siempre ha habido guerras, "estamos en una fase crítica y un problema serio", aunque la última entrega del conflicto entre israelíes y palestinos "ha contribuido a elevar el nivel de conciencia respecto a la paz y a la no violencia". Todavía no han reclamado la adhesión del Gobierno de Canarias, pero es un paso que la asociación dará en las Islas.
El objetivo último de este movimiento por la paz es hacer confluir a miles o millones de personas desde la máxima diversidad posible (ideológica, racial, generacional, religiosa, etc.) en el objetivo común de la no violencia, "dando voz a la mayoría de los ciudadanos del mundo que no están a favor de las guerras, ni de la carrera de armamento", señala la asociación, al tiempo que "denunciar la peligrosa situación que puede acabar en catástrofe, lograr la desaparición de las armas nucleares y la reducción progresiva de armamento, lograr la firma de tratados de no agresión y la renuncia de los gobiernos a la guerra como solución de los conflictos", así como poner en evidencia "las múltiples formas de violencia a las que se somete al ser humano (económica, racial, sexual, religiosa?), de manera que se vaya creando una conciencia global de la necesidad de una verdadera paz". Hay mucho trabajo por delante.