PEDRO GUERRA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
El número dos del Partido Popular en Canarias, Manuel Fernández, reconoció ayer ante la magistrada instructora, Margarita Varona, y el fiscal Anticorrupción, Luis del Río, que trabaja para Anfi del Mar en estos momentos a pesar de ser diputado en el Parlamento de Canarias. En realidad, no le quedó más remedio que reconocerlo, después de que media hora antes de su declaración el denunciante, Carlos Sosa, aportara a la Sala una copia del citado contrato, que se firmó el 1 de diciembre de 2006 y tiene dos años de vigencia.
En dicho contrato, se recoge textualmente que "Manuel Fernández González percibirá como contraprestación económica por los servicios de asistencia y asesoramiento la cantidad bruta 48.080,97 euros". Además, el mismo documento deja claro, a lo largo de las estipulaciones que se recogen bajo el epígrafe "objeto del contrato", que la labor a la que se compromete Manuel Fernández supone asesorar en la "construcción de distintos hoteles, urbanizaciones, villas, bungalows, etc, tanto en la urbanización Anfi del Mar como en Anfi Tauro", y "todos los aspectos administrativos tales como la obtención de licencias, autorizaciones, documentación oportuna, relaciones con arquitectos y otros agentes intervinientes en la construcción, relaciones institucionales con organismos públicos, etc".
En otro de los apartados, Fernández se compromete a llevar las "relaciones con el Ministerio de Medio Ambiente y Dirección General de Costas en Canarias en orden a cualquier expediente o controversia que pudiera derivarse tanto de la situación física en donde se halla ubicada la empresa contratante..." "... así como cualquier otra concesión que se le otorgue a cualquier otra empresa del grupo".
Fernández tenía una exclusividad con Anfi del Mar "por motivos éticos" y además tenía derecho a "los gastos razonables en que incurra con ocasión del desempeño de las funciones que le sean encomendadas".