ANTONIO HERRERO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Canarias no está exento del peligro que representa el moverse con la impunidad que lo hacen los terroristas de Al Qa8eda.
Ya el 26 de junio de 2007, agentes de la Comisaría General de Información y de la Brigada de Información de la Policía de Barcelona detenían, tras una larga investigación que se había iniciado en 2005, en Marruecos a tres naturales de aquel país encargados de reclutar candidatos para su posterior envío a campos de entrenamiento terrorista móviles en el Sahel.
Los motivos que han llevado a instalarse en el desierto son varios. Primero, la facilidad de ocultación frente a los servicios de inteligencia, especialmente el americano que ha puesto sus satélites al servicio de los departamentos de lucha contraterrorista. Allí pueden emplearse en el manejo de armas pesadas, morteros, misiles tierra-aire y teléfonos por satélite.
Segundo, la corruptela de los países que comparten el Sahel y la debilidad de sus ejércitos. Apenas 53.000 hombres en total para garantizar la inviolavilidad de sus fronteras terrestres, con una superficie casi nueve veces mayor a la de España y con una población de 38 millones de habitantes, que abarca países como Mauritania, Malí, Níger o Senegal, lo que les permite dedicarse al rapto y al trapicheo y donde pueden intercambiar desde todoterrenos hasta droga o tabaco. Sin olvidar los matrimonios de conveniencia entre las diferentes tribus que habitan este inhóspito lugar de la tierra con los terroristas.
Y tercero, tal vez el más importante desde el punto de vista propagandístico. Bin Laden ha visto cumplido su objetivo de tener en África una base cercana a Europa para atacarla. Desde Tarifa, en Cádiz hasta Tánger en Marruecos, sólo hay una "calle de de agua de catorce kilómetros". Por la costa atlántica, son ciento treinta. De esta manera, sus amenazas de recuperar Al-Andalus, Ceuta y Melilla podrían cumplirse.
Canarias no se vería exenta de sus amenazas, a pesar de la tradicional hospitalidad de los isleños y las buenas relaciones mantenidas con las diferentes comunidades musulmanas que habitan en el Archipiélago, en particular la colonia marroquí, la libanesa y los saharauis refugiados.
El Archipiélago Canario tiene una población musulmana que se aproxima a los diez mil habitantes. Para ello, cuentan con al menos una decena de lugares de culto. Con motivo del fin de la festividad del Ramadán fueron capaces de convocar a más de un millar de personas en Adeje.
Sin embargo, lo que más preocupa tanto al CNI como a los servicios de la lucha contraterrorista de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía, así como a algún servicio extranjero como el MI 5 británico o el servicio secreto marroquí, la DGSN, es la presencia de imanes que profesan la corriente Takfirista, la más radical del salafismo yihadista, los cuales dividen el mundo en musulmanes e infieles. Normalmente, sus estudios han sido sufragados por la monarquía de Arabia Saudí. La mayor parte de los integristas detenidos en España son hijos de inmigrantes que nacieron en nuestro país, lo que ha llevado a los sociólogos a preguntarse que está pasando para que estos que se han adaptado a la nación que los ha visto nacer, su lengua, sus costumbres, hayan adoptado un giro radical y violento en su forma de pensar y actuar.
Si bien es cierto que la presencia de estos grupos no supone una amenaza a corto y medio plazo, no por ello, los servicios de seguridad han bajado la guardia.
La provincia de Santa Cruz de Tenerife cuentan con cinco lugares de culto que son objeto de especial vigilancia. La capital tinerfeña, Puerto de la Cruz y tres en el Sur, a saber, El Fraile y Los Cristianos, en Arona y San Isidro, en Granadilla de Abona. No obstante, según fuentes de los servicios de inteligencia, "el único de los ulemas que no representa una versión moderada del islam es el que dirige la oración de los viernes en la capital grancanaria, discípulo del de Málaga, acusado de escribir un libro donde daba nociones de como golpear a las mujeres sin dejar rastros de las lesiones y hematomas".
Llegado a este punto conviene recordar que es en ocasiones el Ministerio de Asuntos Religiosos de Marruecos, quien paga a los imanes los 50 euros al mes que perciben por dar la oración.
Enlace de Al Qaeda
Uno de los principales cabecillas implicados en el 11-S Mohammed Bahaiba, alias Abu Khaled, nacido en Siria el 1 de enero de 1963, actualmente huido al estar incurso en el sumario 35/2001 del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, vivió en Las Palmas de Gran Canaria antes de incorporarse a la Yihad como correo de Osama Bin Laden entre Afganistán y Europa.
Abu Khaled, con NIE X-1603276-S, vivió varios años en la calle Alemania bajo 24, en la capital grancanaria, ciudad a la que llegó en 1994.
Fu el 9 de enero de 1998 cuando Mohammed Bahaiba (íntimo amigo de Abu Qutada, cuyo verdadero nombre es Omar Mahmood Otham, imán establecido en la capital británica, donde eran sobradamente conocidas sus llamadas a la guerra santa), se ausentó definitivamente de la capital grancanaria. Los funcionarios de la Unidad Central de Información Exterior del Cuerpo Nacional de Policía lograron averiguar dos años después que Bahaiba había acompañado a Mustafá Setmarian hasta el propio Bin Laden en Afganistán.
Pero no ha sido esta la única vinculación de terroristas salafistas con Canarias.
Cuatro marroquíes integrantes de un comando terrorista afin a Al Qaeda eran detenidos el 17 de diciembre de 2004, en Lanzarote.
La operación era ordenada por los jueces de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y Juan Del Olmo. Los detenidos fueron identificados como Ali Fahimi, de 31 años, natural de Tan Tan, Sahara, apresado en las cercanías de la calle Burgoa, de Playa Blanca. Abdallah Mourib, nacido en Agadir, de 36 años de edad y arrestado en Puerto del Carmen. Miembro destacado del Grupo Islámico Combatiente Marroquí a las órdenes de Hassan El Haski. Mourib ejercía como imán de la mezquita de Puerto del Carmen. El último de los imputados resultó ser, Brahim Atia El Hammouchi, nacido en Marruecos, de 40 años de edad, detenido en Playa Blanca. Y por último, Hassan El Haski, nacido en Guelmin, Marruecos, con domicilio en la calle Papagayo de Playa Blanca, municipio de Yaiza, sobre quien pesaba una orden de detención dictada por el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, por su presunta implicación en los atentados del 11-M.
La principal amenaza, según las fuentes contraterroristas podría venir desde el mar.
Ataques a barcos
Basta pensar que si el Frente Polisario con su exigua capacidad militar fue capaz de atentar contra pesqueros españoles e incluso de secuestrar a pescadores y llevarlos hasta Tinduf, en Argelia con casos como el ametrallamiento del 28 al 29 de noviembre de 1978 del pesquero Cruz del Mar, en el cual fallecieron asesinados siete pescadores canarios, aunque esta acción genera serias dudas si se trató de una maniobra marroquí. Igual suerte corrieron artesanales como Las Palomas, el 20 de abril de 1978, en el que raptaron a ocho tripulantes, uno saharaui y ocho canarios; el 22 de mayo de 1980 es atacado el pesquero Gargomar el cual es hundido y sus 16 marineros conducidos a Tinduf; el Costa de Terranova asaltado el 29 de septiembre entre los paralelos 24 y 25 siendo secuestrados sus 16 tripulantes o tantos otros como el Cabo Juby Dos o el Lerez, el Saa, el Pinzales o el Puerto Naos, no es improbable que Al Qaeda pudiera conseguir lo mismo, pero con otros efectos mediáticos. Como ejemplo, los cruceros que parten desde el puerto de Los Mármoles, en Arrecife de Lanzarote hacia Agadir, en Marruecos.
Terroristas de Al Qaeda consiguieron dañar al destructor Uss Cole de la Armada americana cuando se encontraba atracado en octubre de 2000 en el puerto de Aden, en Yemen repostando, momento en el que acercaron a una de sus bandas una pequeña lancha cargada de explosivos y con dos terroristas suicidas. En el atentado perdieron la vida diecisiete marineros, otros treinta y ocho resultaron heridos y el buque tuvo que ser reparado en los EE UU. Pero no fue este el único atentado de esta características.
Un petrolero francés, el Linbourg, fue atacado dos años después de la misma manera cuando esperaba al remolcador que lo iba a conducir hasta el muelle del puerto de Mina al Dabah, cerca de Mukalla, en el golfo de Adén. En esta ocasión sus veinticuatro tripulantes resultaron ilesos.
El jefe del Estado Mayor de la Armada del Reino Unido, almirante Alan West, alertó en agosto pasado de los riesgos de ataques terroristas en algunos puertos y lugares de paso como el Canal de Suez o el Estrecho de Gibraltar.
Al Qaeda es consciente del daño que haría a la principal industria del Archipiélago, el turismo, un atentado de estas características contra un buque de cruceristas.
La comisión de atentados contra intereses españoles está en la base de Al Qaeda. En Casablanca, segunda ciudad en importancia de Marruecos, en mayo de 2003 un grupo de terroristas suicidas atacó el restaurante de la Casa de España ocasionando la muerte de tres españoles, un empresario catalán, otro almeriense y un camionero vasco. Los tres terroristas, tras degollar al vigilante se dirigieron dos de ellos al restaurante y se inmolaron. El tercero lo hizo en el patio de la Cámara Española de Comercio, colindante.
No obstante, ahora los agentes españoles están más preocupados en vigilar el envío de remesas de efectivo, lo que en algunos casos sirve para sustentar a organizaciones como Al Qaeda que han visto decrecer sus fuentes de ingresos. En España hay más de cien mil establecimientos de origen árabe que giran dinero sin ningún tipo de control.
Inteligencia extranjera
Otros servicios que "colaboran" con la inteligencia española en Canarias son la DGSN marroquí, encargada fundamentalmente de controlar a la colonia de refugiados saharauis y a aquellas organizaciones y ONGs que los apoyan y a cuyo frente está un teniente coronel y que mantienen su sede en Las Palmas de Gran Canaria. No obstante, este servicio tiene una buena red de informadores en el Archipiélago, conviene no olvidar la gran cantidad de comerciantes de dicha nacionalidad radicados aquí, los cuales en un momento dado pueden prestar colaboración con el personal al servicio de Mohamed VI.
En todo este batiburrillo de servicios de inteligencia no podía faltar el Centro de Información de las Fuerzas Armadas (Cifas), órgano dependiente del Ministerio de Defensa y que nutre de información "sensible" a los Estados Mayores de los tres Ejércitos, ya que poseen sus antenas en Marruecos, particularmente en el norte dada la facilidad del idioma así como la empatía con sus habitantes, los rifeños que odian a la monarquía alauí; aparte de controlar a los tropa profesional de origen musulmán.
En cuanto a la presencia del MI-5 británico, su paso por Canarias ha sido más bien desafortunado. A finales de los años noventa, cuatro agentes fueron lanzados en paracaídas en aguas próximas a La Palma y provistos de una embarcación neumática tenían que alcanzar con un velero que les recogió con posterioridad el muelle del Acantilado de Los Gigantes. Bien por desconocimiento de la entrada a la bocana, bien por un exceso de confianza, a pesar de ondear la bandera roja de peligro y prohibición se dirigieron hacia la playa. El fuerte oleaje arrastró el velero contra las rocas y acabó destrozándolo. Uno de sus cuatro tripulantes pereció ahogado. Sólo tiempo después y tras una serie de incongruencias de los británicos permitió descubrir a la Guardia Civil que se trataba de agentes secretos que realizaban uno de sus ejercicios.
Por su parte, los servicios de inteligencia alemanes se han valido de los topos con los que llegaron a controlar una célula integrista compuesta por cuatro argelinos que empleaban Gran Canaria como lugar de evasión en los momentos más álgidos de la lucha contraterrorista. Uno de sus contactos era un tunecino que empleaba como tapadera un negocio de compraventa de joyas y alfombras.
Pero siguen siendo los hombres de Al Qaeda los que representan un claro peligro para la seguridad del Archipiélago. Hacia comienzos de los años ochenta, en el momento más álgido del conflicto en la antigua colonia del Sahara, el Cesid desplazó a varios de sus agentes a Mauritania y a los campamentos de refugiados en Tinduf. Al primero de los países se viajó ante la certeza de que el coronel Gaddafi había desplazado una batería de misiles con el fin de tensar aún más la cuerda entre España y Marruecos. Estos agentes consiguieron fotografías de las famosas baterías que llevó incluso a interpelar por parte de un diputdo de las Agrupaciones Independientes de Canarias (AIC), en el Parlamento español al presidente del Gobierno acerca de tal información.
A Tinduf viajaron camuflados como miembros de un supuesto comité de apoyo al pueblo saharaui, todo ello con el fin de constatar tanto las condiciones de vida como la capacidad militar del Frente Polisario.
Que duda cabe que Canarias se encuentra en la encrucijada de los movimientos de liberación africanos y esto preocupa a potencias como los EE UU o Francia, con claros intereses en África. Por ello, los primeros han creado el Mando de África (Africom), cuyo cuartel general estará ubicado en la localidad marroquí de Tan Tan. Aunque el mando estará operativo a partir de 2009, el Ejército americano viene colaborando con el de los países del Sahel, en lo que es conocido como el triángulo de la muerte. El Pentágono no quiere problemas con un posible ataque a la ruta del petróleo.