EFE
El secretario general del Ministerio de Cultura, Muzahet Masruri, manifestó a los periodistas que Lavigne "puede hacer el espectáculo", sin detallar las razones que les llevaron a cambiar su posición.
El Partido Pan-Islámico (PAS), en la oposición, había pedido la prohibición de la actuación de la rockera porque las letras de sus canciones, su atuendo y estética punk son "inadecuados" para la juventud.
El radicalismo islámico del PAS consiguió que las autoridades cancelasen el mes pasado la actuación de la cantante indonesia Inul Daratista, a quien acusaron de corromper a los jóvenes con sus movimientos "eróticos" y "semipornográficos".
El PAS gobierna en el estado malasio de Kelantan, donde las mujeres musulmanas tienen prohibido llevar los labios pintados o calzar zapatos con tacones durante las horas de trabajo.
Fuera del horario de oficina, deben cubrirse la cabeza y el cuello con pañuelos o bufandas.
Malasia, una nación musulmana moderada, aplica estrictas normas para las actuaciones de las artistas, quienes deben tapar sus cuerpos desde el pecho hasta la rodilla y no pueden saltar, abrazarse con nadie o lanzar besos y objetos al público.
En los últimos meses, la estadounidense Gwen Stefani acató la reglas y lució un atuendo más conservador de lo habitual, mientras su compatriota Beyoncé se negó a ello y suspendió su recital previsto en Kuala Lumpur.