EFE | JARTUM
La misión mixta de Naciones Unidas (ONU) y de la Unión Africana (UA) en Darfur -bautizada Unamid- inició ayer la evacuación de su personal civil no esencial, después de que se solicitara una orden de arresto contra el presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir por parte de la Fiscalía de la Corte Internacional de La Haya.
El plan de evacuación, de unas 2.500 personas, responde a las medidas de precaución adoptadas después de que el fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, pidiese anteayer una orden de arresto contra Bachir y otros altos cargos de su gobierno por los crímenes cometidos en Darfur, en el oeste de Sudán.
A pesar de la retirada del personal civil no esencial, un representante de la UA negó hoy que las tropas de la Unamid vayan a marcharse y aseguró que van a continuar su misión. "De acuerdo con las medidas preventivas del nivel cuatro (de alerta), sólo el personal no esencial civil vinculado a la misión conjunta está siendo retirado", explicó el secretario general del Consejo Africano para la Paz y la Seguridad de la UA, Ramadam al Aamera.
Por su parte, el Ejecutivo de Jartum ha reiterado su compromiso de garantizar la seguridad de los trabajadores de la Unamid "Este paso es unilateral y el Gobierno sudanés no forma parte de este plan porque estamos comprometidos con el mantenimiento de la seguridad del personal de la misión", aseguró el viceministro de Asuntos Exteriores, Mutref Sadiq.
Por su parte, la misión de la ONU en el sur de Sudán (Unmis) también ha tomado "una serie de medidas de precaución", aunque el Ejecutivo sudanés les ha asegurado que seguirá cooperando con ellos, según explicó a el portavoz de la misión, Mansur Jalid.
Estos acontecimientos han coincidido con una reducción de un 75 por ciento de las actividades de las agencias de la ONU en el sur de Darfur, tras recibir órdenes al respecto procedentes de su oficina de coordinación, situada en Niala, capital de la provincia.
Fuentes de la ONU indicaron que se vive un estado de confusión en la zona y que las medidas se adoptaron en respuesta al deterioro de la seguridad en la región, tras el asesinato de siete soldados de la Unamid en Darfur la semana pasada. "Lo que ocurre en Darfur es un mensaje de que la seguridad en la región se está deteriorando", indicó el secretario general de Asistencia Humanitaria del Gobierno del sur de Darfur, Al Hadi Naym, a Efe.
Por su parte, la Liga Árabe criticó ayer la orden de detención solicitada contra Hasan al Bachir, por el genocidio de Darfur y la calificó como "una amenaza a la seguridad y la estabilidad" de ese país.
"Esta acusación equivale a una amenaza directa a la seguridad y la estabilidad de este Estado miembro de la Liga Árabe", dijo el enviado de la institución a Sudán, Salah Halima, quien advirtió de que la petición, emitida ayer por el fiscal Moreno Ocampo,"pone en riesgo seriamente las posibilidades de alcanzar la paz en Sudán".
Los ministros de Asuntos Exteriores de los países árabes que integran la Liga están convocados el próximo sábado en El Cairo para analizar el asunto y acordar una respuesta unificada.