LA OPINIÓN | LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Álvaro Arvelo, presidente ejecutivo de la Caja General de Ahorros de Canarias (CajaCanarias), asegura que la economía canaria comienza a sacudirse los efectos de la crisis. Sin embargo, pese a que "lo peor ya ha pasado", la recesión se prolongará año y medio, con lo que la región no levantará cabeza al menos hasta finales de 2009. Arvelo, que ocupó hace poco más de un mes su cargo al frente de la entidad tinerfeña, reconoce que la situación económica actual es complicada, aunque matiza que tanto Canarias como CajaCanarias están "muy bien posicionados" para soportar la embestida.
En una entrevista realizada por el director general de Editorial Prensa Canaria, Guillermo García-Alcalde, y emitida por Radio Canarias, Arvelo subrayó que la entidad se caracteriza por "dar confianza y optimismo aportando fórmulas y propuestas para afrontar la desaceleración". Además, el presidente esbozó el nuevo plan estratégico de la entidad que se desarrollará en los próximos tres años en el que "cambiaremos el modelo de negocio para adaptarnos a la nueva realidad". De hecho, el responsable de la entidad destacó que "buscamos soluciones definitivas" y señaló que la economía en las Islas es más solvente de lo que parece. El presidente insistió en que "las dosis de trabajo y confianza son fundamentales".
En el contexto de la crisis, Arvelo reafirmó que las entidades financieras "han aflorado dos tercios de sus activos y ya se conoce de los activos financieros, que es la puerta a la normalización de los mercados y a la recuperación de la liquidez, que es básica para la economía".
Respecto al sector de la construcción, "que es fundamental, no se va recuperar como funcionaba antes, pero se va a mantener y no irá a peor". Eso, unido a que "el precio de las materias primas se enfriará", indica que la situación va a mejorar.
Asimismo, Arvelo rechazó ayer la posibilidad de realizar una fusión con La Caja y aclaró "que no he recibido presiones políticas para llevar a cabo esta operación". Lo que sí defendió es una "cooperación de las cajas para ganar eficacia, ya que será beneficioso", pero sin llegar a la fusión regional ni supra regional. " Canarias es muy singular y cada provincia quiere tener su entidad". A nivel nacional, sin embargo, apostó por una reestructuración y una consolidación del sector. En este sentido, Arvelo aclaró que "no existen cajas con dificultades. Puede ser que alguna haya entrado en aventura inmobiliaria, pero no es nuestro caso, y no me consta que haya intervenciones".
El presidente de la entidad también se mostró a favor de "la emisión de cuotas participativas para dar entrada al capital privado a las cajas como en el caso de la Caja del Mediterráneo, en donde las cuotas da derecho a una parte de los beneficios".
"Confío en que Adán Martín no esté herido por no ser presidente"
El presidente de la Caja General de Ahorros de Canarias (CajaCanarias), Álvaro Arvelo, confío ayer en que su elección al frente de la entidad "no haya herido a Adán Martín, ex presidente del Gobierno de Canarias, que es un gran profesional". El responsable de la entidad, que defendió su "neutralidad política", destacó que él fue quien obtuvo "el respaldo mayoritario político social y económico" para hacerse con la presidencia de la Caja. "Adán Martín tiene el prestigio, la grandeza y la experiencia para gestionar esta circunstancia".
Así, sin entrar en profundidad sobre el hecho de que el ex presidente del Gobierno intentara acceder a la presidencia de CajaCanarias, sí destacó que en el sector bancario la profesionalización es cada vez más importante y que las cajas deben estar por encima de los políticos y dirigidas por profesionales independientes. "Se me ofreció este puesto por el consejo con el objetivo de materializar una transición importante, ya que saltamos a la modernidad al afrontar un cambio tecnológico sin precedentes". Además, y descartando cualquier posibilidad de fusión entre las cajas regionales, sí reconoció que la banca vive un proceso de reordenación. De las 46 cajas de ahorro que existen la actualidad en España, se debería reducir a una treintena de entidades financieras para ahorrar costes y ganar eficacia y dimensión.