01 de noviembre de 2017
01.11.2017
Halloween

Una casa terroríficamente divertida

La Asociación Cultural Mamel´s convierte su local de ensayo de la calle La Noria en un orfanato aterrador

01.11.2017 | 11:13
Una casa terroríficamente divertida

"Si yo sé que me da miedo, ¿para qué entro?". Este fue el pensamiento que les vino a la cabeza a muchos de los que se atrevieron ayer a adentrarse en el Orfanato de los Mamelones, que transformó la Casa del Miedo de la calle La Noria en un pasaje terroríficamente divertido durante la noche de Halloween.

Niños fantasmagóricos, monjas malvadas o payasos diabólicos. Cualquiera de estos personajes podía esconderse entre las sombras para tratar de aterrorizar a los visitantes. La casona del siglo XVIII se convirtió anoche en el entorno ideal para esta recreación, ya que adornada para la ocasión, sumergía a los invitados en una noche del terror que nunca olvidarían. Pagando el donativo de un euro por cada entrada, los chicharreros más valientes se enfrentaron al horror que encerraba este inmueble.

Nada más entrar, los gritos comenzaban a resonar por todo el edificio, cada paso hacía crujir la madera y los visitantes trataban de protegerse unos a otros recorriendo todos unidos el espeluznante pasaje.

Pero para conseguir que los invitados se sintieran dentro de una película de miedo fue necesaria la coordinación de decenas de personas. Alberto Justo, uno de los miembros de la organización de este orfanato del terror, explica que ayer esperaban tener al menos el mismo éxito que cosecharon el año pasado, cuando más de 300 personas se atrevieron a adentrarse en este pasaje, que en 2016 estuvo dedicado al circo. "Nos vimos un poco desbordados , este año esperamos acabar un poco antes", señaló.

Momentos antes de empezar, la cola ya discurría por un buen trozo de la calle La Nora. Los pases arrancaron poco después de las 19:30 y pretendían estar en marcha hasta pasada la media noche.

Aunque la Asociación Cultural Mamel's lleva ya cinco años organizando un pasaje del terror para la noche de Halloween, esta es la primera vez que participaban los menores. Un total de 40 personas se encargaron de hacer temblar a los visitantes y de que todo saliera a la perfección. "Somos todos amigos y compañeros así que la organización no ha sido muy complicada", añadió.

Muchos de los niños que participaron ayer en esta iniciativa aseguraban que daba miedo "incluso con las luces encendidas".

Yashina Padrón fue una de las menores encargadas de dar uno de los sustos finales de esta casa del terror. Ataviada como la protagonista de la película Annabelle, hacía acto de presencia a través de una ventana provocando los gritos de los visitantes. "Me encanta Halloween, siempre suelo disfrazarme", aseguró, aunque reconoció que lo que más le gusta de esta fiesta "son las chuches".

El pasaje contaba además con otras referencias cinematográficas muy conocidas dentro de las cintas de terror. Una de las escenas más recordadas de la película El Orfanato también tuvo su replica en esta casa del miedo. En ella, varios niños juegan al Un, dos, tres, toca la pared mientras se van acercando para después dar a los espectadores un susto de muerte.

También tuvo su lugar el protagonista de la película de terror de la temporada, el payaso de It, cuya imagen escondido tras unos globos rojos seguramente no dejó dormir tranquilo anoche a más de un visitante.

Sin embargo, lo que apenaba a muchos de los niños y jóvenes que ayer participaron en esta iniciativa era que este año no les daría tiempo de ir a pedir golosinas por las casas. "Seguramente terminaremos tan tarde que no podremos ir, pero estoy convencida que lo haremos el año que viene", afirmó Padrón.

El tradicional Truco o trato que se ha importado desde los países en donde Halloween es una fiesta tradicional se ha instaurado con mucha fuerza en la Isla y ya no es raro ver a decenas de niños llevando sus disfraces más terroríficos e intentando conseguir golosinas.

Sin embargo, todavía hay menores que tratan de entender la mecánica de esta actividad. "¿Por qué se dice truco o trato si al final siempre te llevas las golosinas?", se preguntó uno de los niños.

Aunque a algunas personas les parezca negativo que se introduzca esta fiesta en el calendario de las Islas, otras en cambio consideran que Halloween es uno de los días más divertidos del año, sobre todo para los más pequeños de la casa.

De esta opinión son Evelyn González y Daniela García, dos jóvenes que participaron ayer en esta iniciativa, y que se mostraron totalmente a favor de que se celebrara este día en la Isla. "No tiene por qué ser negativo, al contrario, puede enriquecer nuestras tradiciones", afirmaron.

Sin embargo, otros reconocían que si participan en esta fiesta "es sobre todo por los niños, ellos son los que se lo pasan pipa".

Poco a poco la noche de ayer parece desbancar a la tradicional festividad de todos los santos que durante décadas se celebró en todo el Archipiélago. Y es que los niños parecen tenerlo claro y año tras año marcan el 31 de octubre en el calendario como un día de risas y diversión, que por supuesto no quieren perderse.

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