26 de enero de 2017
26.01.2017
Día Escolar de la Paz y la No Violencia

La palabra, arma de construcción masiva

Más de 40 centros escolares de la Isla se reúnen en la plaza del Príncipe en favor de la solidaridad y para llamar la atención sobre las tensiones internacionales que provocan guerras y millones de desplazados y refugiados

27.01.2017 | 11:43
Día Escolar de la Paz y la No Violencia

"La palabra como arma de construcción masiva" fue parte del mensaje que trasladó el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, a los cientos de estudiantes de más de 40 centros escolares de toda la Isla que se dieron cita ayer en la plaza del Príncipe para celebrar el Día Escolar de la Paz y la No Violencia.
Bermúdez, que estuvo acompañado por varios de los concejales del equipo de gobierno municipal, agradeció que tantos escolares hayan elegido Santa Cruz, como corazón de la Isla, y la plaza del Príncipe, como corazón de la ciudad, para celebrar esta jornada. El alcalde señaló que "siempre se habla de armas de destrucción masiva; de que el hombre se ha convertido en una especie innovadora para poner sobre la mesa instrumentos cada vez más avanzados para destruir, pero hoy reivindicamos con todos ustedes que la fuerza de la palabra, de la educación, de las ideas y de la cultura, son las mejores armas de construcción masiva, y son las armas que hoy queremos apoyar en un día en el que queremos gritar no a la violencia y sí a la paz". José Manuel Bermúdez también expresó su deseo de "extender la solidaridad y la acogida a miles de inmigrantes, que hoy buscan un refugio y nuevas oportunidades; personas que el día de mañana podríamos ser nosotros mismos por uno u otro motivo. Hay muchas personas que se han visto obligadas a desplazarse por guerras, por pobreza, por hambruna o por otras razones y nosotros tenemos el deber de mostrar nuestra humanidad para acogerlas como se merecen y esto también lo reivindicamos hoy", concluyó el alcalde.
Y es que la palabra es la expresión clave de entendimiento entre los pueblos, de la tolerancia ante el diferente; el inicio de todo diálogo que debe ser protegida porque es, sin duda, la riqueza inmaterial que heredarán los que sucedan a la generación de hoy; el mejor legado que permitirá su convivencia en el futuro.
El director territorial de Educación del Gobierno de Canarias, Ángel Miguel Recuenco, destacó que "esta jornada viene a mostrar el trabajo que han desarrollado todos los alumnos desde hace mucho tiempo con sus profesores" y añadió que será una jornada de puesta en común de ideas de las que sacarán multitud de experiencias positivas para practicar la no violencia, una actitud ante la vida que debe trasladarse a todas las jornadas del año".
Desde el año 1964, para conmemorar la muerte de Gandhi, se celebra cada 30 de enero el Día Escolar de la Paz y la No Violencia, reconocido como tal por la Unesco en 1993. En esta fecha se recuerda la necesidad de que los menores se formen en sus centros docentes a través de una educación para la tolerancia, la solidaridad, el respeto a los derechos humanos, la no violencia y la paz.
El lema escogido para la edición de este año ha sido Huellas de ida y vuelta y en esta jornada los escolares expusieron los trabajos que han realizado durante las últimas semanas en sus respectivos centros para tratar de sensibilizar al resto de la sociedad sobre las consecuencias que se desprenden de los conflictos bélicos en los que se encuentran algunas naciones actualmente y, sobre todo, sobre los efectos que tienen entre la población civil y los más pequeños. Para ello, elaborarán distintos materiales que serán mostrados en varios expositores.
En esta iniciativa participaron también algunas organizaciones no gubernamentales, como Médicos del Mundo, Cáritas Internacional, Justicia y Paz, Manos Unidas, y Cruz Roja. Los escolares leyeron un manifiesto, elaborado por un centro de Primaria, mientras que otros alumnos realizaron intervenciones en las que recitaron poemas e interpretaron canciones en un acto que se cerró con una batucada.
Mónica Gutiérrez, profesora del IES Geneto, explicó que entre las actividades que han desarrollado en el comité de solidaridad del centro, "los alumnos han fabricado unos molinos de viento para escribir en sus aspas mensajes de paz, igualdad, y solidaridad con aquellos que menos tienen, que más lo necesitan, de tal forma que cuando giren los molinos por la acción del viento los mensajes salgan volando en todas las direcciones".
Los alumnos más pequeños también trabajaron en diferentes actividades para promover la solidaridad y la no violencia, aunque alguno de ellos reconoció que "no sabía que había un día de la paz, porque todos los días deben ser días de paz". A pesar de su corta edad, este pequeño –alumno del colegio Montessori– ha aprendido la mejor de las lecciones y que ojalá su espíritu impregne los tiempos venideros, porque ya no hará falta celebrar un Día de la Paz al año porque la violencia y la guerra han sido erradicadas.

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