El paladar se rinde a la luna llena

La gastronomía centra la atención de las miles de personas que abarrotan la capital en el Plenilunio - Los puestos de degustación de comida y bebida atraen a muchos visitantes en un encuentro en el que la cultura gana adeptos

25.09.2016 | 01:10
El paladar se rinde a la luna llena

Actividades repartidas para todos los gustos, edades y horarios

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  • Plenilunio tuvo ayer un programa variado y adaptado a todas las preferencias y edades de los que se animaron a acercarse hasta la capital tinerfeña desde primera hora de la mañana y hasta bien entrada la noche. En todos los rincones del centro de Santa Cruz de Tenerife se congregaban vecinos y visitantes para disfrutar de todos esos actos que se repartieron entre cultura, música, juegos, aprendizaje y Carnaval incluso desde el mes de septiembre.

Hizo falta que saliera la luna para que Santa Cruz de animara. Cuando el sol empezó a decaer, en torno a las seis de la tarde, la fiesta ya no paró. Plenilunio volvió a repetir el éxito de ediciones anteriores. En la capital tinerfeña miles de vecinos se congregaron para disfrutar de la música, la cultura y sobre todo de la mejor gastronomía.

El Parque García Sanabria no fue solo el escenario de actuaciones musicales. Los food track junto a los quioscos de comida más tradicionales tuvieron muy pocos parones a lo largo del día en los que sus trabajadores pudieron descansar. "Siempre hay ganas de comer, sobre todo porque está buenísimo todo", explicó Laura Morales, una habitual de esta cita con la luna llena. Edelmira Alonso sacó sus quesos de la tienda que acaba de abrir en el Callejón del Combate. Lo más fuerte comenzó a partir de las 18:00 horas. "Hay que estar, mostrar lo que tenemos y aprovechar estos encuentros", valoró.

Beber una cerveza fría, disfrutar de una hamburguesa recién hecha, de un plato de papas fritas o del mejor jamón ibérico fue todo un placer para quien se decantó por pasear por el parque del centro de la ciudad. El tiempo ayudó y el calor, con algo de viento, animó a disfrutar bajo la sombra de los árboles.

También el García Sanabria acogió muchos puestos de artesanía que deleitaron a todos los presentes. Uno de los expositores albergó las alpargatas de piel de Raquel García Hammerhoj. "Se venda más o menos hay que estar siempre en este tipo de eventos, para darnos a conocer", aseguró. Esta diseñadora acaba de llegar de Madrid, donde ha colaborado en la presentación de Lucas Balboa. "Aprovecho Plenilunio para dar a conocer mi nueva temporada", expuso.

A las 18:30 horas comenzó el deporte. Fueron los más pequeños los que se encargaron de dar el pistoletazo de salida con un recorrido de 300 metros. A Alejandro Rodríguez, subcampeón de Canarias de Atletismo en la categoría de 500 metros, le encanta correr, por eso no dudó en participar ayer en la competición. "Estoy en un equipo y creo que soy rápido", dijo siempre consciente de que el esfuerzo es lo más importante. Como él, Francisco Rodríguez, lleva en la sangre eso de correr. De hecho su padre también participó en la carrera nocturna que comenzó a las 20:30 horas, una competición mucho más exigente acorde con la edad de los participantes, en la que se respiró un ambiente familiar y el público dio ánimos con todas sus energías a los participantes.

En la Plaza del Príncipe por la mañana los auténticos protagonistas fueron los más pequeños de la casa. Un taller de percusión sirvió para calentar motores. Hubo títeres, teatro, música, baile... Una gran variedad de actuaciones que no pararon de desfilar por el escenario. Por la tarde, la batucada retumbó y logró un lleno absoluto mientras por fuera de la plaza se desarrollaban diferentes talleres, entre ellos uno que no paró de recibir asistencia de reanimación cardiopulmonar dirigido a niños y grandes.

En todos los rincones de Santa Cruz, dependiendo de la hora y de las preferencias de cada uno, había algo que hacer. En la Plaza de La Candelaria había castillos hinchables para niños a partir de un año, algo poco habitual en este rango de edad. El Palacio de Carta vendió 800 entradas, todas las que había disponibles para las 10 representaciones que se pusieron en marcha hasta pasadas las once de la noche.

Al llegar a la Plaza de España también había una amplia representación de artesanos mostrando sus productos. "Es que me encanta, aunque sea más caro; son cosas buenas, que duran, y encima están hechas con cariño", dijo Carmen de la Rosa tras hacerse con un conjunto de bisutería de pulsera, collar y pendientes a juego. "Venía buscando algo así para ir a una boda y ya lo conseguí", subrayó.

Junto al Lago desfilaron algunos recreadores de la Gesta del 25 de Julio en medio de una gran expectación. La presencia de turistas, muchos procedentes de la zona de cruceros del puerto, se dejó notar. Muchos extranjeros, pero también una gran cantidad de público local , se sumó a la representación de la batalla de Troina, en Sicilia, del año 1943 que tuvo lugar en el Cuartel de Almeyda, donde se recibió la visita de más de 1.800 personas.

En la zona de la Calle La Noria la gastronomía volvió a hacer aparición. Los vinos y las tapas no pararon de desfilar durante toda la jornada, aunque no fue hasta última hora de la tarde cuando se congregó la mayor parte de los clientes. Christian Ramos, de Platé, aprovechó el día para dar a conocer su vino hecho de plátano, una forma de promoción no solo para el público en general sino también para que los responsables de locales, bares y restaurantes descubran el producto.

En La Noria, como no podía ser de otra forma, el Carnaval también estuvo presente, gracias a la jornada de puertas abiertas que la familia de Mamelucos brindó a todos los aficionados de la fiesta chicharrera. La Casa del Miedo fue un ir y venir de gente que quedaron prendados de la belleza y buen hacer de los traje de las murgas Mamelucos y Mamelones. Muchos años de historia perfectamente documentados para que nadie se perdiera.

Al cruzar el Barranco de Santos por el Puente del Cabo daban ganas de bailar con solo escuchar el buen ambiente del Museo de la Naturaleza y el Hombre. Dentro hubo visitas guiadas, teatro de sombras y muchas más actividades hasta las 00:00 horas, aunque se podrían haber prolongado durante más tiempo. "Esto tendrían que hacerlo hasta la madrugada y no parar todo a partir de las doce", apostó Carlos Brito. "Hay que venir siempre con mucho tiempo, porque el cupo es restringido; eso te quita horas para disfrutar del resto de cosas que acaban temprano", protestó. El Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife Fimucité llenó el Teatro Guimerá con lo mejor de la música del cine de los años 70.

En el Mercado Nuestra Señora de África la comida de nuevo reinó sobre todo lo demás. Mesas, música de fondo y variedad de platos a buen precio. En este espacio se congregaron a última hora de la noche cientos de asistentes a Plenilunio para disfrutar de la cocina más tradicional. "Hay tantas cosas que no sé ni qué elegir", bromeó Mary Acosta. "Me acabo de enterar que llevan varios días abiertos de noche y yo sin enterarme", matizó. "Al final deberían hacer este tipo de cosas mucho más a menudo; si la gente crea la rutina de venir, poco a poco atraerá a más gente", concluyó.

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