Los mayores bailan por su día

La Residencia San Pancracio organiza una fiesta para celebrar la jornada internacional de los abuelos - Los usuarios reciben la visita de sus familiares para pasar una tarde especial

27.07.2016 | 00:00
Los mayores bailan por su día

Congreso profesional

  • El Cabildo de Tenerife, a través del Programa de Dinamización Sociocultural e Intervención Social Ansina, ha abierto la inscripción para el segundo congreso profesional Mayores, un compromiso de todos, que se celebra el 17 y 18 de noviembre en la capital tinerfeña. El objetivo es que Tenerife se consolide como escenario para la participación, la reflexión y el análisis estratégico destinado a promover un envejecimiento activo y saludable. Los profesionales y personas mayores que quieran asistir pueden inscribirse a través de la web del Instituto de Atención Social y Sociosanitaria. La consejera de Acción Social, Cristina Valido, subraya la importancia de este encuentro que busca mejorar la calidad de vida de las personas mayores, así como favorecer su visibilidad y participación. "Confiamos en que este congreso, al igual que la primera edición, ayude a nuestros mayores a tener mejores expectativas de vida", subrayó.

Los mayores de la casa se han convertido en un pilar fundamental para muchas familias. Gran parte de ellos han ayudado con sus pensiones a soportar los aprietos económicos de la crisis, otros echan una mano en el cuidado de los nietos y también reparten sabiduría a todo aquel que sepa apreciarla. Los mayores se merecen tener toda una jornada para ellos y, por eso, cada 26 de julio se celebra el Día Internacional de los Abuelos, en el que se recuerda la importante labor que realizan en la sociedad.

En la Residencia de San Pancracio de Vistabella quisieron celebrar ayer la jornada por todo lo alto, con una fiesta muy especial que pudieron disfrutan tanto los residentes como sus familiares. A partir de las 18:00 horas, el patio de la instalación se convirtió en un baile al que todos estaban invitados para pasar un rato en familia.

Una de las residentes que acudió ayer a esta celebración fue Evelia Padilla, que aunque manifestó no tener el cuerpo para bailes, sí confesó que era amante de los guateques y serenatas cuando era joven. Esta mujer de 84 años, natural de La Victoria, se trasladó a vivir a la santacrucera calle de Ramón y Cajal cuando aún era una niña. "Todos los sábados íbamos a bailar, lo pasábamos tan bien", recordó.

Con ella estaba su hija, Margarita Marrero, quien aseguró que su madre ha dado un vuelco desde el momento en el que ingresó en la residencia hace un año. "Entró con pañales y sin querer comer, ahora está mucho más activa y tiene sus amigas aquí", apuntó.

Lucía Negrín es otra de las residentes que disfrutó ayer en primera fila del baile organizado en el centro. "Me lo paso muy bien cuando organizan estas fiestas, aunque nunca me ha gustado demasiado bailar", afirmó.

Su hijo, José Eduardo García, aseguró estar muy contento con la atención que recibe su madre. "El personal es fabuloso", apostilló. García explicó que aunque conoce otras residencias "ninguna es como esta, aquí mi madre tiene libertad y bastante espacio para moverse y mantenerse activa".

Para él, uno de los puntos fuertes de este centro es que los familiares no tienen un horario de visita definido, "podemos venir cuando queramos". De esta manera, en cualquier momento pueden acercarse para estar con los mayores de la familia, "acompañarlos mientras comen o en sus momentos de ocio, no tenemos ningún tipo de traba".

La residencia estaba ayer engalanada para la ocasión. Adornos decorativos elaborados por los propios residentes colgaban del techo y la comida se repartía entre unos y otros para celebrar uno de los días más especiales del año. Los residentes se pusieron sus mejores galas para recibir a los visitantes. Hasta allí también acudieron algunos de los nietos de los usuarios del centro, quienes no quisieron dejar de celebrar ese día tan especial con sus abuelos.

La coordinadora del personal de la Residencia, Nazaret Lima, explicó que este tipo de fiestas se celebran varias veces al año. "El día de Canarias, la Navidad o la llegada de una nueva estación siempre es un buen motivo para organizar estas actividades", argumentó. Lima mantuvo que estas celebraciones son muy beneficiosas para los usuarios del centro. "Ellos disfrutan mucho, pero también el personal y sus familiares", afirmó.

Para Lima lo más importante es que tanto los beneficiarios como sus familiares "estén contentos porque nos dan una responsabilidad muy grande". "Intentamos que esto sea como una casa para ellos y que lleven a cabo una vida lo más normal posible", manifestó.

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