Quién es quién en el callejero

Un Premio Nobel por la penicilina

El científico inglés Alexander Fleming cuenta con una calle en la capital que honra la memoria de este hombre que dio inicio a la era de los antibióticos el pasado siglo

17.07.2016 | 10:23
Un Premio Nobel por la penicilina
Un Premio Nobel por la penicilina

Lucharon por el municipio, brillaron en sus campos o simplemente fueron vecinos humildes que por su generosidad merecieron el homenaje de Santa Cruz de Tenerife con una calle, plaza o parque con su nombre. Pero, ¿quién es quién en el callejero de la capital? la opinión de tenerife hace un recorrido por el mapa de Santa Cruz para ponerle cara a esos cientos de nombres y apellidos, muchos lamentablemente desconocidos. Hoy le toca el turno a la calle Doctor Fleming, uno de los científicos más brillantes de la historia de la humanidad. Esta vía se encuentra cerca de el camino Oliver.

Junto a descubridores, antiguos alcaldes y artistas, Santa Cruz de Tenerife honra en sus calles a los grandes científicos de la historia del mundo. Aquellos que se han hecho con un Premio Nobel también han sido reconocidos por los chicharreros, puesto que a ellos son los creadores de algunos de los inventos más importantes de la historia de la humanidad. Este es el caso de Alexander Fleming, quien nació en Escocia en 1881 y murió en Londres en 1955. Este científico fue famoso por descubrir la enzima llamada lisozima, así como el primero en observar los efectos antibióticos de la lisozima penicilina obtenidos a partir del hongo Penicillium chrysogenum. Alexander Felming fue masón y se inició en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, en 1909, en la logia número 2682 Santa María de Londres. Además, llegó al grado de maestro en la logia Misericordi.

El científico trabajó como médico microbiólogo en el Hospital St. Mary de Londres hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial. A pesar de que trabajó en el departamento de inoculaciones, fabricando vacunas, inyecciones y sueros, el secretario de la sección despertó su interés por nuevos tratamientos para las infecciones. Durante la guerra, fue médico militar en los frentes de Francia y quedó impresionado por la gran mortalidad causada por las heridas de metralla infectadas. Tras el find e la contienda, regresó a su puesto de trabajo en el Hospital St. Mary, donde inició una búsqueda de un nuevo antiséptico que evitase la agonía provocada por las heridas infectadas.

Los dos grandes descubrimientos de Alexander Fleming se produjeron en los años veinte del siglo XX. Aunque fueron accidentales, demuestran la gran capacidad de observación e intuición de este médico quien descubrió la lisozima durante sus investigaciones de un tratamiento a la gangrena gaseosa que afectaba a los combatientes en las guerras. El descubrimiento ocurrió después de que mucosidades, procedentes de un estornudo, cayesen sobre una placa en la que crecía un cultivo bacteriano. Unos días más tarde, las bacterias habían sido destruidas en el lugar donde se había depositado ese fluido.

El desorden del laboratorio de Fleming resultó determinante para su siguiente descubrimiento. En septiembre de 1928, después de realizar varios experimentos descubrió el hongo que más tarde se conocería como Penicillium notatum cuando inspeccionó sus cultivos antes de destruirlos. Aunque él reconoció inmediatamente la trascendencia de este hallazgo sus colegas lo subestimaron. El doctor trabajó con el hongo durante un tiempo pero la comunidad científica creyó que la penicilina sólo sería útil para tratar infecciones banales y por ello no le prestó atención.

Fleming no patentó su descubrimiento puesto que creía que así sería más fácil la difusión de un antibiótico para el tratamiento de las infecciones que azotaban a la población y, por sus descubrimientos, el doctor compartió el Premio Nobel de Medicina, en 1945, con Ernst Boris Chain y Howard Walter Florey. Y es que su descubrimiento de la penicilina significó un cambio drástico para la medicina moderna y dio inicio a la conocida Era de los antibióticos. El aporte de Alexander Fleming es doble ya que, además de descubrir una molécula química, la penicilina, también encontró una molécula enzimática, la lisozima, con actividad antibiótica. Alexander Fleming murió en Londres, en 1955, de un ataque cardíaco y fue enterrado como un héroe nacional en la cripta de la catedral londinense de San Pablo.

Fleming fue miembro del Chelsea Arts Club, un club privado para artistas en el que se cuenta que fue admitido después de realizar pinturas con gérmenes. Se trataba de trabajos que consistían en pincelar el lienzo con bacterias pigmentadas que eran invisibles mientras pintaba pero surgían con intensos colores una vez crecidas después de incubar el lienzo.

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