El rojo da la bienvenida al verano

Los flamboyanes florecen estos días, tras un leve retraso producido por el seco invierno y la tardía llegada del calor

07.07.2016 | 16:51
El rojo da la bienvenida al verano
El rojo da la bienvenida al verano
El rojo da la bienvenida al verano
El rojo da la bienvenida al verano

Los emblemáticos flamboyanes se convierten durante estas jornadas en la mejor sombrilla bajo la que cobijarse del sol. Estos coloridos árboles florecen estos días en Santa Cruz y hacen más llevaderos los días de calor gracias a la gran sombra que ofrecen y a su bella imagen. Son muchos y diversos los puntos de la capital en los que crecen estos vegetales. Entre ellos destacan los que se encuentran en la avenida de La Constitución, entre el Parque Marítimo y el Recinto Ferial; en los márgenes del barranco de Santos, cerca de la iglesia de la Concepción; y en los bulevares de la Rambla de Santa Cruz, entre el Hotel Mencey y el quiosco Numancia.

El botánico y Premio Canarias de Investigación, Wolfredo Wildpret, explica que, este año, estos árboles, "que aportan el color clásico del mes de julio en Santa Cruz", han florecido un poco más tarde de la normal. Desde hace algunos años, los flamboyanes florecían a final de la primavera y no a principios del verano, como es propio en ellos. Así, mientras el año pasado, las calles de Santa Cruz se llenaron de rojo a final de mayo, este año hubo que esperar hasta junio para ver los flamboyanes repletos de rojas flores.

Los chicharreros podrán disfrutar de la flor de esta planta hasta agosto. Sin embargo, hay ocasiones en las que vuelven a rebrotar en octubre. El nombre científico de este árbol es Delonix regia y es un endemismo de la isla africana de Madagascar, aunque está muy extendido por las zonas tropicales y subtropicales de todo el planeta. Este vegetal destaca por su valor ornamental y hace poco se introdujo en la Península Ibérica, en diferentes zonas de Almería y Málaga.

Estos árboles se caracterizan por su copa con forma aparasolada que permite cubrir de sombra los espacios que ocupan. Además, el flamboyán alcanza una altura media de unos ocho metros, aunque hay ejemplares que superan los 12 metros. A esta especie se le considera invasora porque su sombra es tan densa y amplia que impide el crecimiento de otras especies vegetales alrededor de ella.

No se sabe a ciencia cierta en qué momento llegó este árbol a las Islas pero se trata de una planta de introducción relativamente reciente puesto que su llegada se tuvo que producir a lo largo del siglo XIX. Su hábitat natural se encuentra en la costa, hasta los 300 metros de altitud. Por esta razón, los ejemplares que crecen en el centro de Santa Cruz son los más espectaculares, mientras que los que se encuentran en zonas más altas de la capital, o incluso en La Laguna, no son tan majestuosos.

El botánico Wolfredo Wildpret recuerda que, aunque ahora los flamboyanes ofrezcan una preciosa estampa de Santa Cruz, hace algunos años causaron controversia. Cuando se acondicionó de forma peatonal la calle Castillo, se plantaron flamboyanes en el centro de la vía pero, al tratarse de árboles tropicales que desarrollan su sistema de raíces de una forma muy superficial, provocaron el levantamiento del suelo, estropeando la calle y provocando que la gente tropezara.

Dentro de la especie Delonix regia, existe la variedad flavida, que en Santa Cruz también florece estos días, aunque un poco más tarde que los ejemplares habituales de color escarlata. La variedad flavida llena las calles de tonalidades amarillas y naranjas. Wolfredo Wildpret explica que en los últimos años se ha observado un aumento de este tipo de vegetales que, en su lugar de origen, en Madagascar, se encuentran en peligro de extinción.

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