AGENCIAS | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de Santa Cruz de La Palma ha imputado a tres personas, dos hombres y una mujer, por un presunto delito de imprudencia que provocó el incendio forestal que afectó a varios municipios del sur de La Palma, un suceso que se inició el pasado 31 de julio y que afectó a casi 3.000 hectáreas de terreno, además de a 50 viviendas, tras ser controlado cuatro días después. La investigación policial ha apuntado a que el fuego se produjo a raíz del lanzamiento de unos fuegos artificiales durante las fiestas de la localidad de Tigalate, en Mazo.
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) informó ayer de la decisión judicial por la que se procedió a imputar a tres vecinos de La Palma, dos hombres y una mujer que responden a las siglas A.I.G., J.J.F.P. y R.C.C.H. Estas personas declararon el lunes de esta semana en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de la capital palmera, una intervención tras la que la titular de esta sala decidió imputarles por un delito de incendio forestal cometido por imprudencia. El fuego afectó a algunos núcleos rurales y urbanos, por lo que algunos vecinos tuvieron que desalojar sus viviendas. En total, se vieron afectadas 50 casas y unas 3.000 hectáreas de terreno durante los cuatro días que duró este incendio, el peor de Canarias registrado este verano.
Esta investigación obedece a un informe de la Guardia Civil, en el que se recoge que la causa del incendio se debió al encendido de unos cohetes voladores, entre las 22:00 y 23:00 horas del 31 de julio de 2009, en las fiestas de Tigalate, en el municipio de Mazo.
La titular del juzgado que lleva esta instrucción informó que el secreto de las actuaciones se levantó el pasado 19 de octubre. Ese mes, sin embargo, el Cabildo de La Palma hacía público un informe, elaborado por un equipo técnico de la Unidad Insular de Medio Ambiente, en el que no se pudieron identificar las pruebas con las que poder esclarecer la causa del incendio y, por tanto, se aseguraba que el origen del fuego era desconocido.