CICLiSMO Tour de Francia

Carlos Sastre se baña en oro en París

Carlos Sastre cumplió en los Campos Elíseos el sueño de su vida al proclamarse vencedor del Tour, el séptimo emperador de la dinastía español en la carrera francesa, prueba que cumplió con el trámite de la última etapa disputada entre Etampes y París, con un recorrido de 143 kilómetros, que se adjudicó el belga Gert Steegmans, del Quick Step.

27.07.2008 | 18:54
El ciclista español del CSC Carlos Sastre, ganador del Tour´08, celebra su victoria sobre el podio junto a sus hijos, Claudia (detrás) y Yeray (delante), al término de la última etapa del Tour de Francia, de 143 kilómetros, entre la pedanía parisina de Etampes y los Campos Eliseos de la capital francesa, hoy domingo 27 de julio. Sastre se ha convertido en el séptimo corredor español en subir a lo más alto del podio en la carrera francesa. El primero fue Federico Martín Bahamontes (1959) y tras él Luis Ocaña (1973), Pedro Delgado (1988), Miguel Induráin (1991 a 1995), Oscar Pereiro (2006) y Alberto Contador (2007).
El ciclista español del CSC Carlos Sastre, ganador del Tour´08, celebra su victoria sobre el podio junto a sus hijos, Claudia (detrás) y Yeray (delante), al término de la última etapa del Tour de Francia, de 143 kilómetros, entre la pedanía parisina de Etampes y los Campos Eliseos de la capital francesa, hoy domingo 27 de julio. Sastre se ha convertido en el séptimo corredor español en subir a lo más alto del podio en la carrera francesa. El primero fue Federico Martín Bahamontes (1959) y tras él Luis Ocaña (1973), Pedro Delgado (1988), Miguel Induráin (1991 a 1995), Oscar Pereiro (2006) y Alberto Contador (2007).

Carlos Sastre cumplió en los Campos Elíseos el sueño de su vida al proclamarse vencedor del Tour, el séptimo emperador de la dinastía español en la carrera francesa, prueba que cumplió con el trámite de la última etapa disputada entre Etampes y París, con un recorrido de 143 kilómetros, que se adjudicó el belga Gert Steegmans, del Quick Step.

Los Campos Elíseos de París se rindieron ante el nuevo emperador del Tour de Francia, quien se abrazó a sus hijos nada más llegar a meta. Un corredor forjado en la escuela de ciclismo de su padre, su escultor deportivo y principal responsable de que el Tour haya incluido en su libros de historia a un español por tercer año consecutivo y con nombre diferente, algo que no ocurría en la 'grande boucle' desde los años cincuenta, con los franceses Louison Bobet, Roger Walkowiak y Jacques Anquetil.

El resultado tenía que llegar después de 10 años de profesional, con un comportamiento intachable y oscuro, al servicio de líderes como Hamilton o Ivan Basso. En su primera oportunidad como jefe de filas Sastre hizo pleno. Respondió a la confianza del director del CSC, hasta el punto de que puso en el casillero español el triunfo numero 11.

Sastre, aclamado también por su mujer, Piedad, y sus dos hijos, se subió a la línea sucesoria de los campeones españoles que empezó Federico Martín Bahamontes en 1959 y que siguieron Luis Ocaña (1973), Pedro Delgado (1988), Miguel Indurain (1991-1995), Oscar Pereiro (2006) y Alberto Contador (2007). "Una victoria que hace justicia con Carlos, que ha sufrido toda la vida para conseguir este sueño", según su progenitor, el hombre que sigue fomentando la cultura y la actividad física desde su fundación de El Barraco.

La fiesta se completó con el maillot verde de Oscar Freire, el primero del ciclismo español en el Tour, valiosa prenda en el cuerpo del triple campeón del mundo que ya apunta a los Juegos de Pekín. El botín del ciclismo español se completó con cuatro triunfos de etapa: Valverde en Plumelec, Luis León Sánchez en Aurillac, Freire en Digne les Bains y Sastre en el Alpe D'Huez. Además Samuel Sánchez acabó séptimo en la general y Valverde el noveno, éste último alejado de su objetivo de luchar por el podio.

En la clasificación final, el australiano Cadel Evans (Silence), a 58 segundos, y el austríaco Berhnard Kohl (Gerolsteiner), a 1,13 minutos, escoltaron a Carlos Sastre, quien subió al podio con sus hijos, también brazos en alto.

"Es el sueño que tenía desde pequeño, el triunfo de mi vida deportiva, me siento feliz en compañía de mi familia. Mis hijos están felices", señaló el campeón.

También subieron al podio parisino el austríaco Berhnard Kohl como rey de la montaña, Andy Schleck como maillot blanco al mejor joven y el CSC en pleno como mejor equipo.

La etapa fue todo un despliegue de buen rollo en el pelotón, que dedicó todo tipo de gestos amables al campeón español. No faltaron las fotos junto al maillot amarillo, el brindis con champán y sobre todos las charlas distendidas. Sastre y Freire, que coincidirán en los Juegos Olímpicos, hablaron como si hiciera diez años que no se veían. Otros corredores optaron por ponerse lo cascos de los motoristas.

El ambiente se mantuvo al paso por Chatenay Malabry, sede del laboratorio antidopaje más célebre en Francia, pero todo fue llegar a los Campos Eliseos y cambiar el decorado. La victoria en París se cotiza alto, solo hay que ver el palmarés lleno de esprinters ilustres. De manera que tocó trabajar duro. Iván Gutiérrez y Xavier Florencio pusieron el pelotón en fila, luego Carlos Barredo y el francés Vogondy, pero siempre bajo control de los equipos interesados en la llegada masiva.

El Quick Step, en el último suspiro, justificó su presencia en el Tour con la victoria del belga Geert Steegman, de 27 años, quien ya estrenó su palmarés en la carrera el año pasado en Gante, cerca de su casa. La segunda plaza fue para el alemán Gerald Ciolek y la tercera para Oscar Freire, al que le faltaron fuerzas para echar la rúbrica de oro.

En el capitulo de anécdotas se produjo un hecho curioso. Al alemán Jens Voigt, del CSC, se le rompió el sillín a dos kilómetros de meta y hubo de ir de pie, sobre sus pedales, hasta la meta.

El español Carlos Sastre, virtual ganador del Tour de Francia, afirma que cada vez hay más gente honrada en el ciclismo y aunque siempre habrá tramposos, "al final habrá un ciclismo limpio".

"Terminaremos teniendo un ciclismo limpio. Yo lo soy. Siempre habrá tramposos, pero primero hay que pensar en la gente honrada que hace todo por alcanzar sus objetivos. Y cada vez habrá más", señala en una entrevista hoy en el "Journal du Dimanche" al ser preguntado sobre los tres controles que dieron positivo en esta edición del Tour.

"He soñado con ello desde que me subí a una bicicleta", señala Sastre, que entrará hoy vestido de amarillo en los Campos Elíseos de París.

El ciclista de Leganés (Madrid) atribuye su éxito a la confianza de Bjarne Riis, director del equipo CSC, y a la colaboración de sus compañeros de equipo, "que han dado el 1.000% por mí" e incluso "han renunciado a sus propias ambiciones para ayudarme".

Su ídolo es el francés Laurent Jalabert, con el que pasó tres años en el equipo de la ONCE y luego en el CSC. "A su lado aprendí a amar el ciclismo", señala.

"Este es el año de España", proclama hoy Le Journal du Dimanche" en un artículo en el que recuerda que el maillot amarillo de Sastre culmina un año de éxitos para el deporte español, con la victoria de la selección de fútbol en la Eurocopa 2008 y del tenista Rafael Nadal en Roland Garros y Wimbledon.

"Quizás esto no sea el final", indica el diario, según el cual en los Juegos Olímpicos de Pekín los ciclistas españoles serán los favoritos, "con un equipo de oro macizo, en el que estarán Contador, Valverde, Freire y Sastre".

Toda la prensa francesa destaca hoy la más que probable victoria de Sastre en el Tour.

"La consagración de Sastre", titula en portada "Le Parisien". Según el diario, salvo que se produzca una catástrofe, Sastre, de 33 años, ganará hoy en los Campos Elíseos su primer Tour de Francia.

Por su parte, "L' Équipe" afirma en un titular a doble página que "Sastre toca el cielo sin discusión", y señala que "salvo que se produzca un accidente", el corredor se convertirá en el séptimo español en ganar el Tour.

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