LA OPINION - SANTA CRUZ DE TENERIFE
La orquesta más antigua del mundo, la Staatskapelle Dresden, dirigida por el Maestro Zubin Mehta llega hoy -a partir de las 20:30 horas- al Auditorio de Tenerife para inaugurar un nuevo ciclo del Festival de Música de Canarias. Organizado por el Gobierno, la edición número 26 del Certamen se inicia en esta isla con una velada de lujo con la interpretación de tres obras maestras de uno de los periodos más apasionantes de la Historia de la Música: 6 piezas para Orquesta, A. Webern; Kindertotenlieder, de G. Mahler; y Also sprach Zarathustra, de R. Strauss.
Este concierto contará con la presencia de uno de los barítonos más prestigiosos del panorama actual, Thomas Quasthoff.
Zubin Mehta dirigirá dos programas en la edición de 2010, su segunda aparición en Tenerife será mañana para ejecutar de nuevo junto a la Staatskapelle Dresde un programa dedicado a J. Brahms, integrado por la Obertura Trágica, las Variaciones Haydn y la Sinfonía nº4. Si hay un adjetivo que define para sus seguidores y la crítica el arte de Mehta es "magnetismo". Nacido en Bombay, a sus 73 años sigue dirigiendo con energía y elegancia y así lo podrá comprobar el público de las Islas en su regreso al Certamen, después de veintitrés años.
el programa
Para el crítico y musicólogo G. García-Alcalde, la brevedad aforística de la música de Webern tiene en esta obra uno de sus modelos. Con duración total de diez minutos, la pieza más larga no pasa de cuarenta compases. Escrita en 1909, su autor la dedicó a Schönberg "mi maestro y amigo, con el mayor afecto". A juicio de Pierre Boulez, el mejor estudioso y panegirista de Webern, nunca como en estas piezas y las del Op 5 había sido ni volvería a ser tan seductor.
Así como en la primera pieza de este programa amplía Webern excepcionalmente su orquesta, en la colección de cinco Kindertotenlieder reduce Mahler la propia a dimensiones camerísticas, para conseguir una expresión más honda. Para García-Alacalde, "Mahler es un creador de ardiente espiritualidad, precursor en su música de tantas realidades futuras".
Una orquestación monumental cierra el programa con el sexto de los poemas sinfónicos de Richard Strauss.