30 de noviembre de 2017
30.11.2017
Dosis de autoayuda

Navidad; felicidad y tristeza

30.11.2017 | 12:45
Navidad; felicidad y tristeza

Se puede decir que en menos de lo que canta un gallo entramos en Navidad y también despedimos otro año más. Época donde algunos, envueltos por la magia de la Navidad, la viven con ilusión y con entusiasmo, mientras que para otros se trata de una realidad totalmente diferente. Hay quienes viven la Navidad con tristeza y angustia. Se esconden de ella, tienden al aislamiento y desean que finalice lo antes posible. Bien por quienes no están, bien por malas experiencias en esta época, bien porque interpretan la Navidad como una época de puro consumismo, o simplemente porque se acaba el año y muchos toman consciencia de no haber mejorado su situación respecto al año anterior, son muchas las personas que junto a la llegada de la Navidad le dan también la bienvenida a sintomatología depresiva.

Lo cierto es que la Navidad es una época de celebraciones, tradiciones, reuniones familiares y magia para los más pequeños. Es una época del año en la que la mayoría hacen un esfuerzo por celebrar esta época en familia (para muchos la única vez del año), época donde parece que aumenta la sensibilización, la generosidad y el altruismo. Época donde nos acordamos de quien menos tiene. Época donde muchos deciden poner fin a las redecillas que pueden tener con otras personas. En fin, es una época donde para muchos, la niña o niño interior que llevamos dentro, se hace sentir y notar más que el resto del año. Pero lo cierto es que se trata de una fecha más del calendario. Con un principio y con un fin. Lo que lo hace diferente es el significado que le damos.

Está claro que la Navidad no deja indiferente a nadie y un problema que tiene estas fiestas es la idealización que se hace de ellas.

Para las personas que viven estas fechas desde la tristeza, la añoranza, o simplemente la insatisfacción, es importante que tengan en cuenta que:

1. No "tenemos" porque estar felices simplemente por ser Navidad. Acaba con ese pensamiento autoexigente porque de lo contrario aparecerá la frustración. Nuestro estado de ánimo dependerá de nuestra situación y nuestras experiencias.

2. Esperar que en Navidad todo cambie y sea diferente está bien, pero no siempre es posible. Nuestra familia es la misma que el resto del año y esperar que por ser diciembre todo sea diferente, es un motivo de peso para empezar el año nuevo con decepción.

3. Al ser una época de celebraciones y reuniones familiares, es normal que se hagan más presentes las ausencias y que muchas veces el sentimiento predominante sea la tristeza. Dale normalidad a la situación. No debemos hacer como si nada hubiera pasado. Echamos de menos a alguien, y no pasa nada por ello. Recuerda que celebrar la Navidad no significa olvidar a quien no está. Significa aceptar que no está y recordarle, pero seguir viviendo y disfrutando de quien, hoy por hoy, sigue estando.

4. Intenta aceptar tu realidad y aprovechar las fiestas para desconectar un poco del día a día. Cuando se acaben estas fechas todo seguirá igual estés triste o no. Tu desánimo y apatía no va a mejorar la situación, todo lo contrario.

5. Aprovecha estas fechas a modo de reflexión. Dónde estás y dónde quieres estar. Da igual lo que no hayas conseguido este año. Enfócate al año que entra y en cómo vas a hacer las cosas para este año conseguirlo

Una de las claves para disfrutar de la Navidad es dejar de creer que en estas fechas "todo tiene que ser perfecto".

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