04 de noviembre de 2017
04.11.2017
tribuna abierta

Pensamiento libre

04.11.2017 | 02:38
Pensamiento libre

El presente escrito responde al artículo publicado el pasado sábado 28 de octubre en este mismo medio por los catedráticos de la Universidad de La Laguna Fernando Castro Borrego y Andrés Sánchez Robayna bajo el título Más sobre una exposición: algunas averiguaciones.

La polémica y los ejes que vertebran el debate en torno a la exposición Pintura y poesía: la tradición canaria del siglo XX, comisariada por Andrés Sánchez Robayna y Fernando Castro Borrego, están claros desde sus inicios y no es mi intención ofender a los lectores y lectoras diciéndoles lo que deben pensar, pero me veo en la obligación de aclarar algunos pormenores vertidos en el artículo antes mencionado.

En primer lugar sorprende que sus autores me dediquen un largo apartado en el punto 3 de su discurso dedicado a "algunas averiguaciones": no se entiende qué averiguaciones pueden hacerse en relación a mi persona. El día 11 de agosto publiqué en mi blog ( Puntadas subversivas) un breve texto titulado Canon, exposiciones y prejuicios de género en el que reflexionaba sobre el canon artístico y manifestaba mi opinión en relación a la exposición Pintura y poesía: la tradición canaria del siglo XX, promovida por el Gobierno de Canarias y que acogió TEA Tenerife Espacio de las Artes, centro en el que actualmente desempeño el puesto de conservadora. Sorprende que ambos profesores al referirse a mi escrito confundan un blog con una página web. Puntadas subversivas [Blog] Wordpress 2013-2017 es una publicación de opinión que apareció el 14 de octubre de 2013, en la que desarrollo una línea de pequeñas contribuciones críticas sobre mi principal línea de trabajo desde mis años de formación en el terreno de la investigación y desde mis diferentes actividades profesionales: las contribuciones femeninas a las artes y más concretamente a las artes en Canarias. ¿A qué averiguaciones se referían en su artículo ambos catedráticos en relación a mi escrito aparecido el 11 de agosto?

En la falsa argumentación de pretendidas averiguaciones que me dedican en su escrito ( Más sobre una exposición: algunas averiguaciones) los profesores Castro y Sánchez Robayna me tachan de "mentirosa" porque consideran que en mi texto les atribuyo frases que ellos no han pronunciado y que definen como "afirmaciones inventadas". Parece que, aparte de no saber lo que es un blog y no querer tener en cuenta la verdadera concatenación de hechos que pretenden esclarecer, o bien no han leído ese escrito o bien no han querido entender su sentido, y en su lugar sí quieren verter falsas acusaciones sobre mi persona torciendo intencionadamente el verdadero sentido de mi texto. Les invito a que lo lean. En él, y cito textualmente, señalo lo siguiente: "A tenor de esta residual presencia femenina ¿qué mensajes transmite esta exposición al espectador? En mi opinión principalmente tres". Y a continuación señalo en cursiva los mensajes a los que hago referencia. ¿Desconoce el Profesor Castro el sentido y el uso reconocido de la cursiva en los textos periodísticos y de opinión? Estoy segura de que el Profesor Sánchez Robayna lo conoce perfectamente. La propia RAE, al poner ejemplos acerca de sus propios métodos de aclaración, define: "Situados después del enunciado definitorio o de la nota de uso, e impresos en letra cursiva, los ejemplos de uso del lema procuran ilustrar el sentido preciso de la acepción en que se encuentran [?] Y en cuanto al uso periodístico, se puede leer en los manuales de estilo más comunes definiciones como?"

Dado que las comillas en prensa implican cita, no es tampoco raro que se aplique cursiva a ciertos casos en los que, en otros tipos de textos, podrían ser más apropiadas las comillas, sobre todo en artículos de opinión cuando el autor quiere distanciarse de una palabra o expresión (en especial para expresar carga irónica o doble sentido).

-De este modo se evita dar a entender que se trata de palabras escritas o pronunciadas por otra persona.

Sin embargo ambos catedráticos han atribuido a un texto aparecido hace meses una intención de engañar que saben que no tiene, mediante todo tipo de descalificativos hacia mi persona. Ponen en tela de juicio mis procedimientos críticos y califican de "peculiar" mi defensa de las mujeres artistas, insinuando mi falta de compromiso con la lucha feminista. Me acusan además de engañar al lector, de sacar "conclusiones tendenciosas" y de hacer gala de una "vergonzosa deshonestidad".

Como historiadora del arte he centrado mis investigaciones y publicaciones en la recuperación y visibilización de la creación artística femenina en Canarias, un terreno en el que todavía queda mucha labor por hacer. Mi tesis doctoral Mujer y arte en Canarias: mujeres creadoras e iconografías femeninas, a la que alude el propio Fernando Castro -uno de mis profesores durante mi etapa de formación en la Universidad y mi director de tesis durante ocho años-, es la base científica de mi trayectoria como investigadora en el campo del arte. La misma persona que asumió el respaldo académico de ese trabajo es la que ahora me descalifica y ataca, me tacha de mentirosa, me acusa de falta de "ecuanimidad y solvencia intelectual" y de poner en marcha un "arbitrario ataque personal a FC a toda costa". Invito a ambos, a Andrés Sánchez Robayna y a Fernando Castro Borrego, a que señalen en mi texto la frase, palabra o párrafo en el que se les descalifica o ataca: sus nombres únicamente aparecen referenciados una vez para señalar que son los comisarios de la muestra.

¿Por qué ese repentino empeño en descalificarme públicamente? ¿Por manifestar en mi blog mi opinión sobre una exposición que ellos han comisariado, opinión que parece no haber sido de su agrado? ¿Por reclamar de forma pública que es necesario incluir a las mujeres en las narrativas y discursos imperantes? ¿Por señalar la importancia de visibilizar a las creadoras? ¿Por insistir en que todos y todas (profesores/as, críticos/as, directores/as, personal de museos y centros de arte) tenemos una responsabilidad en ese sentido?

El principal abuso que ambos profesores cometen al hacerme objeto de sus descalificaciones y falsas acusaciones es pretender esconder mediante este ataque su responsabilidad directa en la polémica, que en realidad se desató varios meses después de que apareciera mi comentario en Puntadas subversivas el 11 de agosto, debido a una protesta de un sector de la creación y de la cultura que organizó una recogida de firmas a través de la plataforma Change.org pidiendo la cancelación de la itinerancia de la exposición. A causa de unas desafortunadas declaraciones del Profesor Castro a un periódico ("Si no hay más mujeres es porque no tienen nivel") esa demanda recibió un apoyo multitudinario y el Gobierno de Canarias, promotor de la exposición, decidió cancelar su itinerancia.

Se preguntan ambos catedráticos en su artículo de qué más soy capaz. Respondiendo a su pregunta les diré que, mal que les pese, soy capaz de dos cosas: de seguir haciendo lo que desde hace muchos años vengo haciendo, que no es otra cosa que investigar y trabajar para la recuperación y visibilización de las artistas con el objetivo de normalizar las narrativas imperantes incluyendo a las grandes ausentes. Y en segundo lugar, soy capaz de hacer algo que ellos, a tenor de sus comunicados de prensa, artículos y escritos, no han sido capaces de hacer: rebatir y argumentar desde el respeto, sin caer en ataques y descalificaciones personales, haciendo uso del pensamiento libre, ese que en su artículo demandan y reclaman para ellos pero que parecen no permitir a los demás.

Yolanda Peralta Sierra. Doctora en Historia del Arte por la ULL

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