15 de enero de 2017
15.01.2017

*Grande la gente, Grande Cruz Roja

15.01.2017 | 01:35

No me pregunten por qué pero cuando inicié las vacaciones, de las que he vuelto, se me metió en la cabeza aquella canción, Un bello jardín, de Josefina Alemán. Me acuerdo de ver a la artista, con la ranchera a lo canario, paseándose por todo el Archipiélago con los mariachis y pregonando, a diestro y siniestro, las lindezas de nuestras Islas. Josefina Alemán es un encanto, bellísima persona y, por si fuera poco, tiene la fortuna de ser la compañera de un tipo currante como es Celestino, el de El Kiosco de la Música en el Mercado Nuestra Señora de África. Creo que la culpa de que la tarareara tanto, en plan matraquilla, dale que te pego, fue de Olaf Bonales, mi compañero de viaje. No sé si la cantó o la tenía de tono en el móvil? o yo qué sé, pero se me metió durante todo el viaje en la cabeza.

Quizá El bello jardín fue la sintonía de unas vacaciones de las que mejor no voy a hablar no sea que nos veamos Olaf y un servidor haciendo un Poli de Lux un viernes en la noche con la Patiño y Conchita, en Telecinco. Todavía ando cabilando si realmente el día que desperté en una favela con dos gemelos del tamaño de dos armarios empotrados mirándome desde un sofá que estaba frente en el que yo dormí, lo soñé o pasó de verdad. Solo sé que Bonales apareció con el rescate y se pasó el resto de nuestro periplo por Brasil y Argentina recordándome que esa se la debía. Lo jodido de esto es que ninguno de los dos podrá revelar lo sucedido durante el viaje. Ni lo bueno que fue todo... ni lo malo que no lo hubo. Ambos firmamos en Buenos Aires, en un zulo en la calle Córdoba, ante un argentino emperchado que nos dijo que era notario -aunque creo recordar que en su tarjeta decía: de profesión, psicólogo- un documento de confidencialidad en el que nos comprometíamos a no desvelar nada de lo sucedido y ni siquiera mantener conversación al respecto de lo vivido una vez concluidas nuestras vacaciones. Así que, muy a mi pesar, me quedaré con las ganas de saber realmente qué pasó en aquella favela y si fue un sueño y poco más.

*FedericoBasavilbaso

Caipiriñas, dulces de leche y alfajores a parte, sí puedo contar que me alegro mucho encontrarme en Buenos Aires con Federico Basavilbaso. El exfutbolista argentino, jugador del Club Deportivo Tenerife desde 1999 y hasta 2004. Ante la atenta mirada de Gastón (un buen amigo), Olaf y un servidor, Basavilbaso nos relató la compleja lesión de espalda que había sufrido y como logró recuperarse a base de ozonoterapia y estarse quieto, acostado, durante meses. Fede y su mujer son dos enamorados de Tenerife. Es lo que tiene esta Isla, que engancha. Ahora y tras retirarse del futbol, trabaja como magistrado del Poder Judicial en Buenos Aires. Un hombre muy inteligente y buena persona. Quizá algún día, no muy lejano, lo volvemos a ver por estos lares como retiro, o quién sabe, entregado al Tete como dios manda, que gente buena como él le vendría muy bien al club. ¡Qué bueno oír a gente que ha pasado por nuestra tierra hablar bien y con orgullo ella!

*Ayoze Pérez y la isla pequeña

Entre reuniones y reuniones que mantuvo mi compañero Olaf en Buenos Aires y Brasil con los del Flamengo club de fútbol, el Boca y otros equipos de aquellos países (yo de fútbol no sé mucho aunque me encantan los futbolistas), le oí alegar acerca de Ayoze Pérez y una isla chica. Yo sé que está montando algo, a lo grande y para gente modesta, pero no sé qué es. Le escuche algo de jugadores de la Premier League e incluso hablar con Luis Suárez Miramontes, balón de oro español y uno de los mejores futbolistas del siglo XX. La verdad es que me asombré con el manejo y conversaciones que mantenía. Siempre me he preguntado por qué los ejecutivos que negocian todo el asunto del deporte rey van de punta en blanco, empaquetados que da gusto. Mira que apareció a negociar gente bonita de cambarse las patas (¡Ay, mi cabeza!). Bonales se irá a vivir en unas semanas por trabajo a Londres y a lo mejor lo pillo en una de mis visitas a Isabel II de Inglaterra (que está loca porque le largue al oído aquello de UnitedKingdom ya tiene reina) y a lo tonto, a lo tonto, le saco el tema de Ayoze y la isla pequeña y lo espeto un domingo de estos en Ala contra.

Al llegar a las Islas me encontré con la buena nueva de que Cruz Roja logro aportar ayuda a un total de 4.500 niños y niñas en situación de exclusión social de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. El objetivo de Reyes para Todos, que se ha desarrollado en casi la totalidad de los municipios de la provincia tinerfeña -en donde la Institución se ha encargado no sólo de la retirada de los juguetes recogidos, sino también de la entrega directa a sus beneficiarios-, ha sido apoyar a las familias con dificultades económicas que no pueden asumir estos gastos y lograr que todos los menores pudiesen disfrutar de estas fechas en igualdad de condiciones, entendiendo que los juguetes y los juegos educativos tienen papel fundamental en la vida de los más pequeños. Pero la chifladura ha sido aun mayor al comprobar que gracias a la solidaridad de nosotros, los canarios, esta ONG ha distribuido la cantidad de 1.300 tarjetas para la compra de alimentos y 2.363 lotes de alimentos, beneficiando a un total de 3.786 menores, que han sido derivadas de los Servicios Sociales municipales y directamente detectadas desde las oficinas de Cruz Roja.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas

Enlaces recomendados: Premios Cine