17 de diciembre de 2016
Retiro lo escrito

El cadáver exquisito

17.12.2016 | 05:00
El cadáver exquisito

Es comprensible que al PSOE -para ser más precisos: a la vicepresidenta Patricia Hernández y a su equipo más inmediato- no le guste la fórmula de reparto del Fondo de Desarrollo de Canarias diseñada por su socio y aprobada en el Consejo de Gobierno en su ausencia. Es perfectamente entendible, igualmente, que determinados aspectos de la Ley del Suelo le provoquen urticaria a los socialistas o que consideren que CC no ha sabido corregir los incumplimientos municipales -en Tenerife, por supuesto, aunque parece que ocurriera en toda Canarias- o que la moción de censura en el Ayuntamiento de Granadilla se transforme en un desmán apocalíptico digno de ser filmado por Roland Emmerich. Lo que resulta absolutamente incomprensible es que, después de un interminable carrusel de amenazas, descalificaciones, aullidos, broncas, ajijides, fugaces reconciliaciones, reuniones conspiranoicas, mociones miccionadas y anuncios tronantes el PSOE patricista o el patricismo socialista no tome ninguna decisión política. Ni abandonar el Gobierno ni confirmar que se quedan. Incomprensible, asombroso y, sobre todo, irresponsable. Cualquier observador malicioso -sin excluirme a mí mismo- podría concluir que Hernández no monta estas broncas por diferencias políticas graves, por calderonianos honores perdidos en los ayuntamientos o por razones ideológicas, sino para controlar el mando a distancia de la tele, saliendo a diario en pantalla, y que los eficientes pibes que le llevan las redes sociales embadurnen de sensibilidad socialdemócrata malherida todo internet.

-Huum. Los de Coalición controlan la tele autonómica. ¿Qué podemos tener nosotros?

-¿Nosotros? Nosotros tenemos la dimisión.

-Deslumbrante, jefa.

Quizás la vicepresidenta ha olvidado infortunadamente o todavía no ha descubierto algo: la modesta aunque testaruda complejidad de la política canaria. Ningún gobernante puede arrastrar a su partido y a sus intereses en el complejo mapa institucional de cabildos y ayuntamientos por muy intenso y sólido que sea su liderazgo. Ya los socialistas de Lanzarote y Fuerteventura han aclarado que no romperán sus acuerdos insulares con CC aunque el PSC-PSOE abandone el Ejecutivo regional. Muy probablemente la situación en Tenerife sea muy similar. Los argumentos esgrimidos por algunos comisionados del patricismo en Madrid no han convencido a la gestora nacional. ¿El nuevo socialismo que Hernández pretende encarnar desde la anhelada Secretaría General empieza su recorrido pactando con el PP? Podemos incluso anuncia una abstención a favor de un gobierno de socialdemócratas y conservadores, pero si ese fuera el caso, exactamente a las dos semanas de la investidura acusaría a los socialistas de trileros, vendidos, marionetas de la derecha marianista. Noemí Santana y sus compañeros capitalizarían la única voz de la izquierda dentro y fuera del Parlamento.

El PSC-PSOE se abstuvo en la votación de las enmiendas de Nueva Canarias que dibujaban un reparto del Fondo de Desarrollo al que los socialistas le habían hecho ojitos. Una abstención que pretendía calmar los ánimos de numerosos alcaldes y consejeros socialistas en seis de las siete islas y ganar más tiempo. La semana que viene, a la hora de votar los presupuestos autonómicos, Patricia Hernández y sus compañeros deberán tomar una decisión definitiva. El Gobierno de Canarias no es un tweet. La política gesticulante no es toda la política. Esta trifulca hastía hasta el vómito a los ciudadanos, degrada la situación política, hunde aún más el muy menguado prestigio de los partidos tradicionales. Dentro o fuera, si no es que Clavijo decide por ellos. Actuar a la vez como poder y oposición es una agotadora contradicción difícil de sostener. El PSC-PSOE no puede ser un cadáver exquisito y expectante apoyado en el quicio de la puerta del despacho de la vicepresidenta del Gobierno.

www.alfonsogonzalezjerez.com

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