04 de diciembre de 2016
Tribuna abierta

Tenerife y sus mayores

04.12.2016 | 00:16

Una sociedad que no cuida de sus niños está condenando su futuro. Un país que no cuida de sus mayores, está traicionando su pasado. Un sistema para medir la justicia social de un pueblo es observar cómo trata a su juventud y cómo atiende a sus ancianos.

Es una clamorosa evidencia que Tenerife no dispone de las suficientes infraestructuras como para atender de la forma en que se merecen a las personas de mayor edad que lo necesitan. No es un consuelo saber que los mismo -o peor- ocurre en toda Canarias y en casi todos los rincones de España. Mal de muchos, consuelo de tontos.

En el Cabildo de Tenerife hemos hecho una profunda reflexión en relación con la situación de la asistencia a los mayores. El Estado debería encargarse de asegurar una vejez digna a las personas que se han pasado toda una vida trabajando y creando riqueza, construyendo el presente del que hoy disfrutamos. Pero el Estado es una forma vaga de trasladar la responsabilidad a otros. Es un refugio, una excusa de mal pagador. Si el Cabildo quiere representar al pueblo de Tenerife tiene que asumir esa representación desde la responsabilidad en todos sus frentes.

Por eso hemos puesto en marcha un gran plan para impulsar la acción social en nuestra Isla, dando un paso al frente para hacernos cargo de la solución de una situación de enorme injusticia. En los presupuestos para el próximo año de 2017 vamos a incrementar un 45% los fondos destinados a temas sociales. Y una de sus piezas será nuestro Plan de Infraestructuras Sociosanitarias. Queremos ampliar la red de centros y de servicios a las personas en situación de dependencia para que estos se hagan en instalaciones acordes a sus necesidades y en cumplimiento con un marco legal cada vez más exigente. Esto incluye la rehabilitación y la reubicación de centros propios y delegados, además de la ejecución de nuevas instalaciones.

Queremos aumentar nuestra capacidad de atender a los mayores, en el plazo de los próximos diez años, con al menos mil plazas públicas más de las ya existentes, aumentando también los recursos para financiar los servicios en más plazas y distribuir los centros de asistencia de forma equilibrada por toda la geografía de nuestra Isla. En 2016 ya hemos puesto las bases del plan para empezar a ejecutar obras en el próximo año de forma que en el plazo de seis años dispongamos de casi 800 nuevas plazas residenciales y más de 150 de estancia diurna lo que implica apretar el acelerador de quince nuevos proyectos de creación o ampliación de centros: el nuevo Febles Campos de Santa Cruz (26 millones de euros), la nueva residencia de mayores Santísima Trinidad de La Orotava (10 millones), el nuevo CAMP de La Cuesta (10 millones), la nueva residencia de mayores de Ofra (20 millones), una nueva residencia para personas con autismo (369.000 euros), el nuevo centro sociosanitario para mayores en el Sur (12 millones), un nuevo centro sociosanitario para el área metropolitana (12 millones), la residencia de mayores de Guía de Isora (4 millones), la nueva residencia de mayores de Granadilla (7 millones), la ampliación de la residencia para personas con discapacidad en Buenavista (4 millones), la ampliación de residencia para mayores en La Matanza (6 millones,) la ampliación del centro de día socio-sanitario de La Victoria (982.500 euros), la ampliación de la residencia de mayores de San Miguel (123.000 euros), el nuevo centro para personas con Alzheimer en Candelaria (7 millones) y la nueva residencia para mayores en Arico (3.908.400 euros). A esto se añade una inversión de 4.300.000 euros para la mejora de centros socio-sanitarios municipales y 4.400.000 euros para el mantenimiento de los centros del IASS.

Detrás de ese listado de centros y cifras habita una población desprotegida que necesita de todos nosotros. Y de todas las políticas que realiza el Cabildo, todas necesarias y útiles, puedo decir que esta es la que despierta el mayor orgullo y la mayor satisfacción de todos nosotros. Pocas veces se siente uno tan orgulloso como cuando prepara, proyecta y pone en marcha planes que van a transformar la vida de nuestros mayores y dependientes. Y la de sus familias. Unas familias que en ocasiones deben hacer auténticos milagros de equilibrio para hacer compatible la atención a sus mayores o dependientes con la vida laboral.

Poco a poco, la poderosa maquinaria técnica del Cabildo ha ido preparando los fundamentos de una Isla en la que podremos presumir de que nuestros mayores cuentan con nuestro respaldo para hacernos cargos de su atención en el momento en que nos necesiten. Esa era una asignatura pendiente, especialmente dolorosa, que se convirtió en una de nuestras mayores prioridades. Si miran el presupuesto del Cabildo para el año 2017, con casi mil millones de euros, verán que Tenerife sigue avanzando con paso firme en el camino del progreso y del desarrollo. pero lo que es más importante, va a ser capaz de hacerlo sin olvidarse de aquellos que más nos necesitan y a los que no les vamos a fallar.

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