27 de noviembre de 2016
Editorial

2017, el año del despegue

26.11.2016 | 23:13

Santa Cruz de Tenerife tiene una gran ventaja con respecto a muchas capitales de provincia de España: posee un enorme margen de maniobra por delante para desarrollarse y reinventarse, un margen incluso mayor del que cualquier chicharrero puede imaginar. Pero para eso hace falta voluntad, inteligencia, dosis de originalidad y, sobre todo, financiación pública y privada. Todas las fuerzas tienen que empujar en la misma dirección para dejar atrás años de conflicto, de parálisis administrativa, de estancamiento y de judicialización de la vida pública. Un ejemplo evidente de ese pasado que hay que superar, y que de hecho se va superando poco a poco, es la playa de Las Teresitas. Al margen de los procesos penales y administrativos, lo cierto es que la principal consecuencia de toda esta conflictividad, con la que se topan todos los días los ciudadanos, es una playa paralizada, con servicios muy deficientes y unos planes de mejora que se eternizan sin que salgan adelante.

Pero hay muchas más necesidades pendientes: la mejora de los barrios, la definitiva apertura de la ciudad al mar, la consolidación de las actividades que dinamicen el comercio, los planes para urbanizar El Toscal o la propia playa de Las Teresitas, la reapertura de los quioscos, la rehabilitación de edificios de gran valor del patrimonio chicharrero (como la plaza de Los Patos), la instalación de un cinturón deportivo continuo en toda la franja litoral, la construcción de una zona de ocio marítima en Valleseco, el aumento de las plazas hoteleras (que se empiezan a quedar cortas), el desarrollo de la Reserva de la Biosfera de Anaga de tal manera que beneficie el bienestar de los habitantes de los caseríos, la implementación de nuevos servicios en las playas del macizo, el mayor aprovechamiento del Parque Marítimo y su entorno...

La herencia envenenada (con una gran deuda acumulada) y la crisis económica lo impidieron al principio de esta década. Se avanzó en la redacción de los planes y en la resolución de los primeros escollos burocráticos pero sin inversión pública y privada es imposible poner en marcha todas esas grandes ideas para el futuro de Santa Cruz.

El mañana, sin embargo, empieza a despejarse. La recuperación económica está siendo lenta y hasta cierto punto dolorosa, con tasas de paro que todavía asustan. Hace tan solo cinco años, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife solo pudo destinar 5,4 millones de euros en inversiones. Esta semana, sin embargo, se supo que esa partida presupuestaria va a pasar el próximo año a los 40 millones de euros, un salto enorme en tan corto plazo de tiempo.

Esto permitirá al Gobierno municipal desplegar todos esos proyectos que necesita Santa Cruz de Tenerife para ser una ciudad más competitiva y, sobre todo, con muchos menos desempleados. "Pondremos en marcha obras para mejorar la calidad de vida de los vecinos", aseguró el alcalde del municipio capitalino, José Manuel Bermúdez, en la rueda de prensa del pasado martes en la que presentó el presupuesto para 2017. Además de los grandes proyectos antes mencionados, habrá otros no tan rutilantes pero tan urgentes o más, como la repavimentación de las vías, le mejora de la red de alcantarillado para evitar inundaciones o la redacción de planes que se iniciarán inmediatamente después de los ya redactados.

Garantizado el esfuerzo inversor del Ayuntamiento, que se completará con los apoyos de las otras administraciones (Cabildo, Gobierno de Canarias y Gobierno estatal), debe quedar claro que estos avances no se podrán completar satisfactoriamente sin el apoyo del sector privado. Porque las instituciones públicas ponen las bases pero el sector privado es el que tiene que ocupar ese nuevo espacio, esas nuevas bases para el Santa Cruz del futuro.

Tal y como anunció el alcalde, las inversiones más destacadas de los 40 millones previstos irán a las siguientes áreas: Vivienda, 9,5 millones de euros; Infraestructuras, 3,2 millones; Medio Ambiente, tres millones; Cultura, dos; Protección y Promoción Social, 1,9 millones; Deportes, 1,3; Seguridad y Movilidad, 1,1; y Bienestar Comunitario, un millón de euros. En este sentido, el alcalde apuntó que el próximo año cada área podrá ejecutar directamente las obras de su presupuesto, por lo que ya no tendrá que hacerlo todo la de Infraestructuras, lo que dará agilidad a los diferentes proyectos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine