13 de noviembre de 2016
Tribuna abierta

Atender a las personas, activar la economía

13.11.2016 | 00:43
Atender a las personas, activar la economía

A estas alturas del año comenzamos a esbozar lo que será el Presupuesto municipal para 2017, cuyas líneas generales mantienen la política que hemos seguido durante los últimos años: protección a los sectores sociales de mayor vulnerabilidad e incentivación de la actividad económica como método para la creación de empleo.

Con respecto al primero de los puntos, el Ayuntamiento incrementará el presupuesto del Instituto Municipal de Atención Social (IMAS) en un 8,37 por ciento con respecto a lo consignado en 2016. Así, destinará 14,1 millones de euros a políticas sociales específicas; de esta cantidad, el 71,6 por ciento se dedicará a financiar las Prestaciones Económicas de Asistencia Social (PEAS), las estrategias de intervención de las personas sin hogar, la teleasistencia y el Servicio de Atención Domiciliaria.

Con ello, seguimos dando cumplida respuesta al que debe ser el primer "mandamiento" de una corporación local, la atención a aquellos vecinos en peor situación económica o a aquellos que se encuentran en riesgo de exclusión social. En esa dirección, la cuantía de las PEAS, en apartados como alimentación, agua, luz o alquiler, alcanzará los 4,2 millones de euros, lo que supone un incremento de casi el 30 por ciento con respecto al presente ejercicio.

El presupuesto del IMAS, unido a otras actuaciones sectoriales que, sin estar sujetas formalmente a este departamento, actúan también en la esfera social de la política municipal, nos permite dar un nuevo impulso a la protección de los más débiles y comenzar a ofrecerles nuevas oportunidades para el futuro.

Precisamente, la reactivación de la ciudad es el otro gran pilar en el que se sigue asentando la actuación del Ayuntamiento. Seguimos inmersos en una política incentivadora de la actividad económica que permita crear riqueza y generar empleo. Dentro de las competencias municipales, estamos intentando poner las cosas fáciles a quienes desean invertir en la ciudad, a quienes quieren poner en marcha un negocio o, incluso, pretenden hacer obras en su casa o en su empresa.

Todo suma a la hora de agitar la economía municipal y reforzar nuestros sectores de actividad tradicionales, además de profundizar en otros que serán vitales a medio y largo plazo, relacionados con la innovación y la investigación.

Esta semana también presentamos una reforma de los tributos municipales, con la que damos un paso más en la reducción de la presión fiscal a los vecinos, de manera que actúe también de incentivadora gracias a una mayor disponibilidad de renta. Las modificaciones afectan al Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), para aquellos que utilicen energías renovables, el Impuesto sobre el Incremento de los Valores de los Terrenos de Naturaleza Urbana -con un aumento de la cuantía de las bonificaciones- y la Tasa de Recogida de Basuras. Además, se suprime el pago de determinadas tasas por emisión de certificados como el de empadronamiento o convivencia. Los vecinos se ahorrarán en conjunto un millón de euros.

Estas medidas se acompañan de otras relacionadas con la simplificación administrativa y reducción de la burocracia, que también tendrán un efecto muy positivo sobre la actividad económica, tal y como ha reconocido públicamente la Federación de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife (Fepeco). Hablo de las nuevas ordenanzas de Licencias y de Accesibilidad, que no solo permitirán agilizar las obras de la ciudad, sino también generar empleo en ese sector.

Atención a los más desfavorecidos, disminución de la carga fiscal y reducción de la burocracia son ejes troncales de una gestión municipal que está siendo posible gracias al saneamiento de la cuentas municipales y que mantendremos en los próximos años porque están dando buenos resultados.

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