Tribuna abierta

En el buen camino pero hay que mejorar

06.11.2016 | 05:25
En el buen camino pero hay que mejorar

Es habitual que cuando alguien está enfermo se extremen las medidas de precaución y se vigilen sus constantes físicas. Por eso a los pacientes que están en observación se les toma habitualmente la fiebre y la presión sanguínea, para determinar cómo está evolucionando. El mercado laboral canario lleva enfermo mucho tiempo, desde antes incluso de que aterrizaran en las Islas las graves consecuencias de la crisis económica global. Antes del 2007, Canarias ya tenía una tasa de paro superior a la media nacional, como constatación de que algo en nuestras islas no estaba funcionando adecuadamente. Pero lo que era una anomalía se convirtió en una tragedia con la llegada del tsunami de la recesión. Miles de familias de esta tierra se vieron de repente con todos sus miembros en paro, con personas que después de veinte años de trabajo se veían en la calle sin posibilidad de volver a ser recontratadas, con jóvenes que no podían emanciparse de sus familias porque no disponían de posibilidades de inserción en el mercado laboral.

Una de las herramientas fundamentales para la redistribución de la riqueza son los salarios. Las personas que trabajan crean progreso y desarrollo y activan el consumo y la demanda interna de bienes y servicios. Cuando eso falla en una sociedad, está fallando uno de sus pilares fundamentales. Por eso la gran prioridad de Tenerife ha sido, desde el comienzo de esta etapa terrible que hemos vivido, un doble objetivo: evitar que las personas sin recursos queden abandonadas a su suerte y crear nuevas oportunidades de trabajo.

En el fútbol se utiliza un ejemplo para expresar las dificultades de un equipo para tener un buen ataque y una buena defensa. Es la teoría de la manta de la que hablaba Solari. Cuando te quieres tapar la cabeza te destapas los pies y cuando te tapas los pies te destapas la cabeza. En el problema del paro pasa lo mismo, si destinas todos tus recursos a atender a los más necesitados no inviertes, no tiras de la economía pública y no ayudas a generar riqueza y empleo, por lo que empiezas a generar más paro y a ingresar menos dinero para atender a los más necesitados. La excelencia consiste en equilibrar muy bien lo que haces en un terreno y en el otro.

Las cifras de empleo están mejorando en Tenerife, que registra la tasa de paro más baja de Canarias. En la isla hemos pasado de un 33% de paro de hace apenas tres años a un 24,8% en el último dato publicado, una reducción del 25%. Está muy lejos de ser una buena cifra, pero es mejor que la anterior. Tenemos la mayor cifra de ocupados de toda Canarias (359.000 personas, muy por delante de Gran Canaria, la otra isla más poblada) y todos los indicadores -el termómetro que le ponemos al enfermo todos los meses- apuntan a una lenta recuperación.

Todo esto es fruto de dos factores. Del crecimiento de la economía privada y de la actividad de las empresas y del esfuerzo de las administraciones públicas en la lucha contra el paro y en la inversión pública. Y los mejores datos de Tenerife se explican por un mayor compromiso de nuestras empresas en ese objetivo, una mayor implicación de la sociedad de Tenerife y unas políticas de lucha contra el paro más eficaces en la isla. La estrategia conjunta que nos marcamos hace tres años con el Plan de Empleo del Cabildo ha sido acertada y ha tenido un efecto positivo. El Area de Empleo del Cabildo ha tenido un incremento de un millón y medio de euros, hasta los 4,5 millones, para políticas de preparación de nuestros parados para aprovechar las oportunidades de trabajo. Y aplicamos estas políticas a áreas estratégicas, que están creando empleo, tanto cualificado como no, estableciendo también medidas destinadas por ejemplo a la mejora de las condiciones de incorporación de la mujer al mercado de trabajo. También hemos duplicado los recursos del programa de inserción laboral Barrios por el Empleo, con más de dos millones de euros de actuaciones que a lo largo de este año se aplicarán en 25 territorios. El próximo año es muy seguro que dupliquemos, una vez más desde 2014, los recursos a la lucha contra el paro.

Dijimos que cada euro que se gastase en el Cabildo iba a aplicarse desde la perspectiva del empleo que sería capaz de generar. Y ese esfuerzo está dando sus frutos. Hay acciones como las inversiones en zonas comerciales abiertas, la rehabilitación y mejora de polígonos industriales o las ayudas a la creación de empleo estable en diversos programas con empresas, que también impactan de forma positiva en el mercado laboral. La lucha contra el paro no se libra sólo en un frente, sino en una multiplicidad de actuaciones que, sumadas, adquieren relevancia. Grano a grano de arena se hace una playa.

Aún existen graves problemas a los que tenemos que hacer frente. Seguimos teniendo un mercado de trabajo con sueldos excesivamente bajos, lo que va en contra de esa gran acción que supone la distribución de la renta. Con pocos contratos estables, para lo que sería deseable. Y con un número de parados que sigue siendo superior a la media nacional. Ya no se trata solo de regresar a la normalidad, porque nuestra "normalidad" anterior a la crisis no era normal. Se trata de superar los efectos devastadores de la crisis y construir una nueva realidad que debe ser la suma del esfuerzo de todos -agente sociales, sindicatos, patronales e instituciones públicas- para que el crecimiento económico futuro, que va a llegar sin duda (que ya está aquí porque Canarias crecerá este año en torno al 3% del PIB y es muy probable que Tenerife lo haga más) tenga efectos positivos para todos. Tenerife lidera el crecimiento y está liderando también el impulso para que las nuevas oportunidades de trabajo las tienen que aprovechar los parados y las familias que más han sufrido esta crisis. Esa es la gran lección que debemos aprender de la terrible experiencia que estamos dejando atrás.

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