Cine 'Los siete magníficos'

Adaptaciones, revisiones y otros plagios

24.09.2016 | 04:41
Adaptaciones, revisiones y otros plagios

En una de las frases más célebres de la icónica, original y emblemática película de David Fincher El club de la lucha se dice lo siguiente: "Cuando se padece de insomnio, nada parece real. Las cosas se distancian. Todo parece la copia de una copia de otra copia". Y el hecho cierto es que, de un tiempo a esta parte, ir al cine se está convirtiendo en una experiencia similar a la de padecer insomnio, porque se han generalizado las adaptaciones de cintas clásicas y las revisiones de grandes obras del Séptimo Arte. En definitiva, plagios de proyectos ya filmados que, convenientemente disfrazados, se ocultan bajo el manto de una pretendida modernización. Sin embargo, para quienes ya hemos visto mucho cine, la sensación de asistir a la enésima repetición, a "la copia de una copia de otra copia", comienza a ser muy preocupante.

Este estreno de Los siete magníficos es una versión del famoso largometraje de 1960, que a su vez era una adaptación libre de Los siete samuráis (1954), del cineasta japonés Akira Kurosawa. Su director, Antoine Faqua, siempre ha optado, con dispar fortuna, por un género de acción contundente, con manifiesto y excesivo despliegue de violencia en pantalla. Títulos como Día de entrenamiento, Lágrimas de sol, El rey Arturo, Objetivo: La Casa Blanca o The Equalizer (El protector) dan prueba de ello. Salvo alguna excepción, suele ser hábil en la recreación de situaciones de tensión y en el empleo del ritmo narrativo. Cabe preguntarse entonces qué le ha impulsado a involucrarse en un trabajo que cuenta una historia llevada ya al cine varias veces.

Sin tener clara todavía la respuesta, considero no obstante que el filme posee corrección formal y aceptable nivel de entretenimiento durante buena parte del metraje. Quienes acudan a la sala de proyección sin haber visionado ninguna de sus predecesoras podrán calificar la actual propuesta de aceptable y amena, e incluso aplaudir varias de sus secuencias. Por el contrario, a aquellos que ya hayan disfrutado con las interpretaciones de Yul Brynner, Steve McQueen, Charles Bronson, James Coburn y Eli Wallach, o hayan sabido valorar la personal y sugestiva visión del maestro Kurosawa, esta nueva revisión no les aportará nada relevante, pese a su utilización de los actuales avances técnicos.

Al finalizar la Guerra Civil estadounidense, un pequeño poblado del Oeste es asediado por unos forajidos. Sus habitantes deciden entonces contratar a un grupo de siete pistoleros al margen de la ley para defenderse y hacer justicia. Mientras se preparan para el violento enfrentamiento, dichos mercenarios serán conscientes de que luchan por algo más que dinero.

Si bien la película no muestra ni defectos ni fallos importantes, en ningún momento consigue brillar ni sacar jugo a una trama cuya enjundia trasciende a un simple relato de western. El talento de los actores da la impresión de estar desaprovechado y el guión queda asimismo relegado a un segundo plano, parapetado tras ese desenfreno de color, luz y sonido propio de Faqua que, a lo sumo, sirve para unos minutos, pero no para dos horas.

De todo modos, los intérpretes cumplen con sus respectivos papeles. Denzel Washington, Ethan Hawke, Chris Pratt, Peter Sarsgaard o Haley Bennett (una de las pocas féminas del casting) no pueden ser objeto de crítica negativa. En el caso de Washington, colaborador habitual del realizador, sorprende una presencia inferior, no tanto en cuanto al número de escenas en las que interviene, como en lo relativo a su acostumbrada capacidad para monopolizar la atención del espectador e hipnotizar a la cámara en cada plano. Ethan Hawke, por su parte, recibe estos días el premio Donostia en el transcurso de la 64ª edición del Festival de Cine de San Sebastián. A Chris Pratt lo hemos visto recientemente en Guardianes de la galaxia o Jurassic World.

www.cineenpantallagrande.blogspot.com

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine