A la contra

Las fotos nada tienen que ver con lo escrito

31.07.2016 | 05:11

Lo que les cuento en este artículo de A la contra es de juzgado de guardia, pero les prometo por el sueldo de todos los altos cargos de la Comunidad Autónoma que lo que publico es verdad.

Les cuento: El otro día me fui a una conocida agencia de viajes de Santa Cruz para comprar unos billetes. Digo unos, porque somos unos cuantos los que vamos a emprender la ruta del albaricoque: mi compañero Daniel Millet, como representante de la parte africana; Gustavo Matos, por la parte latina; Heriberto Palenzuela, un muchacho que trabaja en el pingüinario del Loro Parque, por la parte antártica; y Cándida Tavío, una vecina de la zona del mayorazgo que vive justo encima de un bazar chino, como conocedora de la parte asiática. Además de un servidor, en representación de las escolas de samba de Río de Janeiro. Juntos recorreremos en una autocaravana llena de cámaras que mostraran nuestra vida y comportamiento durante 30 días. A la espera de que algún canal con fundamento compre este formato. Durante el viaje, que emprenderemos desde el puerto de Santa Cruz y que terminará en el carril bici de la Gran Muralla china, solo podremos comer albaricoques y beber Clípper de fresa. Pero, ruta y autocaravanas aparte, cuando fui a comprar los pasajes del barco me encuentro sentada en la oficina de atención al público de la agencia nada más y nada menos que a Lala. Sí. Lala, la protagonista en más de una ocasión de A La Contra. Sorprendido, le dije:

-Oh, Lala, ¿qué haces aquí?

Ella me respondió, media remilgada:

-Oh,Artiles, ¿que qué hago yo aquí? Pues colocar tubos de escape. ¿Quieres que te coloque uno?

Me eché a reír hasta tirarme al piso por su respuesta. Y le comente cariñosamente:

-Disculpa, mujer. Es que no te esperaba ver detrás de la mesa, en este lugar, y de uniforme. Por eso me sorprendió.

-Yo lo sé, mi niño. Pero tú sabes que yo tengo respuesta para todo. Llevo aquí tres meses trabajando. Me metí en un curso de artesanía que organizo Efraín Medina, el del Cabildo, y me dieron el título de diplomada en Turismo.

-Qué bueno, ¿no?

-Y tanto. Pero no soy la única. Yaya, la del primero C, también hizo el mismo curso de artesana con Efra, y a ella le dieron el título de personal shopper. Catalina, la coja, consiguió el diploma de modelo. Y Carmen Delia, a la que se le daba muy bien hacer ceniceros de arcilla, es licenciada en boxeo y educación física. Y ahora la tienen en el Cabildo organizando combates y veladas.

-Dios, qué interesante. Y cuántos puestos de trabajo creados...

-La verdad es que sí. Yo estoy muy contenta, porque, aunque no sé geografía con tanta gente viajando de un lado para otro, ya me conozco medio mundo. Ahora estoy organizando el crucero de la reconciliación.

-Ah, ¿sí? ¿Y en qué consiste?

-En meter a gente que está peleada en un barco y conseguir que hagan las paces durante la travesía. En este mismamente que zarpa el 15 de agosto, día de la Virgen de Candelaria, van parejas de todo tipo: Casimiro Curbelo y Julio Cruz, Paulino Rivero y Ani Oramas, Manolo Domínguez y Fermín Correa, Pier junto a Concepción, Carlos Alonso con Ricardo Melchior, Patricia Hernández y Javier Abreu? Incluso tenía una plaza para ti con Ángela Mena.

-¡No jodas!

-Ni que poco bueno. Sale barato. Lleva incluido seguro a todo riesgo y pulsera de todo incluido.

-No es por nada Lala, pero eso va a terminar como el Titanic. Tocado y hundido.

-Pues, mira, Artiles, quién sabe. Por la parte que les traen volverán sanos y a salvo. Ahora ando metida organizando las giras de la salud.

-Ah, muy bien. Eso es interesante porque ahora se ha puesto de moda el turismo de salud.

-¡Qué dices, mi niño! Esto es mejor que toda esa bobería para ricos. Lo que yo organizo es como la venta de la Termomix pero a lo sanitario. Mi idea es que una guagua de las de Mari recoja a los excursionistas interesados en el parking de tierra del Hospital Universitario. Allí les entregaremos a todos un kit de supervivencia. La primera parada será en las urgencias de la Candelaria. Allí podrán disfrutar del entongamiento de enfermos y sentir la experiencia de mear en un chato delante del público presente, además de un paseo en camilla por los pasillos que dan a las salidas de emergencia. Seguidamente, la guagua se dirigirá al Hospital del Norte, donde, tras una interesante visita guiada por el edificio que el Cabildo le prestó al Gobierno, se realizará a todos los asistentes una ecografía y al que pague un poco más se le practicará una operación a corazón abierto. Aprovechando los tramos terminados del Anillo Insular, tiraremos al Sur, donde los excursionistas podrán descubrir los barracones del Mojón, el hoyo donde el Gobierno construirá el Hospital del Sur, y podrán descansar en las camas que el Servicio Canario de Salud ha montado en el centro sociosanitario del Cabildo. A la vuelta al punto de partida, una parada en Candelaria, donde podrán elevar una plegaria a Nuestra Señora para no caer enfermos.

-¡Joder, Lala, me parece una idea fantástica! Eso se llama turismo de calado social.

-No, mi hijo. Al turismo de calado lo mandamos en guagua a visitar la Casa de los Balcones. Esto se llama excursiones de salud. La empresa me ha dado el visto bueno para organizarla y ya estamos preparando la excursión inaugural a la que invitaremos a Brígida Mendoza, Fernando Bañolas, Mercedes Roldós, Román Rodríguez, María del Mar Julios y Jesús Morera. Estoy segura de que, con lo que a estos les encanta una inauguración, seguro que se apuntan.

-Bueno, Lala, vengo a buscar los billetes del barco para hacer la ruta del albaricoque.

-¿Pero tú no te ibas a Brasil, a las olimpiadas?

-Sí, pero por nada del mundo me privaría de la experiencia de viajar en una autocaravana con Dani Millet, Gustavo Matos, Heriberto Palenzuela y Cándida Tavío. Necesito descubrir otros mundos, otras culturas y hartarme a albaricoques y tomar solo Clípper de fresa.

-¡Jesús, Artiles! Qué cambiado estás. Cualquier día te vemos con los labios más chicos, de manos de una mujer y arrastrando un carrito con dos chiquillos dentro.

-Jajjajaja...Lala, tienes cosas de tronada. Mejor déjame soltero, que así ando bastante bien.

Posdata:

Lo dicho. En agosto estaré de ruta con gente divertida y parrandera. Prometo colocar en el Facebook y el instagram fotos de los sitios que visitemos, además de lindas instantáneas de los mejores albaricoques del mundo. Y esto último, no va con segundas. Buen verano a todos. He dicho.

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