La columna del lector

¡Agüita!

22.07.2016 | 04:59

Los tinerfeños, todos los canarios, tienen la palabra. la opinión de tenerife pone a su disposición La columna del lector, una sección para resaltar por su interés y oportunidad la opinión de un lector entre las decenas de cartas recibidas a diario.

Después de que se recuperó la calma por el desmoronamiento en un tramo de la carretera de cornisa, desde Buenavista del Norte hasta la Punta de Teno, quiero dar mi opinión con apoyo en las fotos, excelentes fotos, que ofreció la prensa tinerfeña a raíz del suceso, el desgorrifamiento de un tramo del muro de contención (desgorrifar, en el argot canario popular, quiere decir venirse abajo), derrumbe ocasionado por decisión propia, es decir, sin que hubara presiones y cargas mayores que las habituales por el paso de vehículos. He aquí mi opinión:

1.- Los cimientos, que no se ven en las fotos, deben realizarse con una zanja de cimentación sobre terreno firme, incluso con pruebas hechas con una barrena perforadora para comprobar el espesor.

2.- La piedra utilizada en la formación del muro de contención -según se ve en las fotos- se realizó en su día con poca cantidad de hormigón. En el conglomerado resultante, cada una de las piedras debe estar totalmente envuelta en hormigón, y la piedra empleada no debe pasar de ocupar el treinta por ciento del volumen en cada metro cúbico de muro bien confeccionado.

3.- Se ve en las fotos, que hay una tubería de agua que atraviesa la zona afectada por el derrumbe del muro. Si había salidas de agua por rotura, a veces goteras leves imperceptibles durante un tiempo, el agua derramada se filtra y va debilitando la consistencia del terreno, más aun si el relleno del interior del muro está mal compactado.

4.- No sé si se me queda algo en tintero, solamente que en la foto del día siguiente, en el que los técnicos del Cabildo o Consejería del ramo visitaron la zona afectada, se ve clarísimamente que algunos técnicos, hablando descuidadamente, van caminando por encima de donde había un vacío a pocos centímetros bajo sus pies, consecuencia del derrumbe del muro. ¡Huy!, en casa de herrero cuchara de palo o, como decía un viejo amigo güimarero, de profesión técnico en construcción: "¡Ya el conejo me desriscó la perra!"

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine