Tomando el pulso

Paseo en zig-zag

28.06.2016 | 11:30

H ay que ver los problemas que se puede encontrar uno cuando quiere llegar a un sitio determinado y no tardar mucho tiempo. La idea inicial es ir de forma directa pero en muchas ocasiones, te encuentras con una serie de obstáculos, que no puedes eludir, aunque quieras. Salimos de casa y lo primero es saber si la calle es peatonal o no, a veces influye y por una simple lógica, la palabra indica un mayor número de personas en la calle. La realidad es que muchas veces te encuentras con gente conocida, te paras, comentas lo clásico y puede que la reunión termine en café. Te enfrentas a una serie de jóvenes y no tan jóvenes, enfundados en petos de todos los colores. Ya ves uno al horizonte y, por tu bien, tomas medidas. Parece por un momento, que estás jugando a la máquina de los marcianitos y cuando consigues quitarte de encima a uno, aparecen más, como si se multiplicasen. Los únicos habituales son los vendedores de loterías, que no molestan y son más que conocidos ya que le han dado la suerte a más de uno, no a todos, aunque no lo reconozcan. Si vemos a los de la Cruz Roja o la Lucha contra el Cáncer, igual, ya que cuentan con el afecto de mucha gente por su infinita y reconocida labor. Seguimos y nos encontramos con los representantes de diferentes Iglesias, bien vestidos y muchos con carpeta en mano, dispuestos a dar información. Si logras un respiro aparece la de Médicos sin Fronteras y si te logras escapar, la de Aldeas Infantiles, todos haciendo de forma impecable su trabajo, caza y captura del peatón. Menos mal que en raras ocasiones aparece un conocido o amigo, que se percata del lío en que estás metido y acude en tu ayuda, cogiéndote por el brazo, simulando tener prisa en acudir contigo a otro sitio. El afectado lo ve y ve a Dios en persona, sin duda es su salvador y aprovecha la ocasión para darle las gracias y decirle aquello de "te debo una". Con todo esto, llega un momento en que prefieres no transitar las calles principales y optar por las paralelas, no ves a tanta gente pero avanzas mucho más. En fin, si uno quiere llegar en hora a su punto de destino, lo mejor, evitar las calles de mayor afluencia de gente y más en horario comercial, por experiencia.

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